20/08/2026
La familia de Mario Rolando Paz vive horas de profunda incertidumbre tras el nacimiento de su nieto el pasado viernes 14 de agosto en el Hospital Regional de Concepción
Durante todo el embarazo, cuatro ecografías indicaron que el bebé sería una mujer, versión que fue ratificada por la partera en el quirófano al momento del nacimiento: “La felicito. Es una hermosa nena”, le habrían dicho a la madre de 23 años. Sin embargo, horas más tarde, una tía descubrió que el bebé era un varón mientras le cambiaba el pañal.
“Las ecografías se pueden equivocar, son máquinas. Pero de siete personas que trabajan en el quirófano, ¿ninguna se va a dar cuenta?”, cuestionó Mario Rolando Paz en declaraciones a La Gaceta. El abuelo insistió en que el personal médico debe tener certezas al momento del parto: “Cuando ellos van a la sala de parto deben saber si viene una nena, un varón, mellizos o trillizos. Y ni cuando nació ni cuando lo llevaron nos dijeron algo”. Además, señaló una demora inusual tras la cesárea de urgencia: “Cuando nació demoró unos 48 minutos hasta que lo trajeron, y todo el mundo nos dice que tardan cinco o 10 minutos hasta que lo limpian, lo identifican y te lo llevan”.
La confusión fue tal que el personal procedió a realizarle perforaciones en las orejas al recién nacido y la familia le asignó un nombre femenino. Al respecto, el abuelo recordó: “Cuando la enfermera lo llevó, nos preguntó cómo se iba a llamar, y le dijimos que Emma Amir. Si sabían que era varón, tenían que decirnos ‘no, es varón’, porque le estábamos poniendo nombre de mujer”.
A pesar de la desconfianza generada, la familia decidió no abandonar el hospital sin el niño. “El bebé no se va a quedar acá, no nos vamos a ir sin llevarlo. Con lo que pasó ya tenemos miedo”, sentenció Paz antes de que les otorgaran el alta. Sobre el estado de salud del pequeño, quien sufrió una bradicardia fetal que motivó la cirugía, el abuelo llevó tranquilidad: “Dijeron que el corazoncito es como un reloj, y ahí parece que se había demorado, por eso entró de urgencia al quirófano. Pero está muy sanito, gracias a Dios. Es un hermoso bebé, pícaro. Nos encariñamos mucho; es re canchero y toma muy bien el pecho. Está muy bien el bebé”.
Actualmente, el Ministerio Público Fiscal investiga el caso y ordenó pericias de ADN para los cinco bebés (varones y mujeres) que nacieron ese mismo viernes en el centro asistencial. Según la fiscalía, la urgencia de la intervención y el estado crítico del recién nacido habrían provocado que la cirujana entregara al bebé a la enfermera de Neonatología sin advertir el sexo en ese momento de tensión. No obstante, el personal de identificación declaró haber comunicado la situación a los padres posteriormente.
Mientras esperan los resultados genéticos, que demorarían unos 30 días, la familia describe el clima de angustia que atraviesan. “Está muy tenso todo. Todo el mundo nos pregunta y hay que volver a explicar, es muy tedioso. Es horrible para mi hija, para mis hijos, para la familia del padre. Tratamos de sobrellevarlo, pero es muy complicado. Es un error grandísimo el que se ha ocasionado y lo estamos sufriendo. Estamos pasando un mal momento”, lamentó Mario.
A pesar de los pedidos de disculpas de la dirección del hospital, la familia solo busca certezas sobre la identidad del niño que hoy cuidan en su hogar. “Es nuestro bebé, es nuestro. Pero fue un error grandísimo, porque alguien tiene que identificar al bebé y decir si es varón o mujer. Y decirlo, hablarle a los padres”, reflexionó el abuelo, quien concluyó con un pedido desesperado: “Lo único que queremos y por lo que estamos pidiendo a Dios es que el bebé que tenemos sea nuestro”.
Declaró la médica que hizo la cesárea en el Hospital de Concepción
La cirujana que realizó la cesárea a la joven madre primeriza el viernes, parto en el que se confundió a un bebé varón con una nena, prestó declaración ante la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad del Centro Judicial Concepción. La profesional dijo que, en un contexto de emergencia en el que peligraba la vida del recién nacido, lo extrajo y se lo dio de inmediato al personal de Neonatología, sin verificar su sexo.
La declaración se produjo en el mismo hospital, luego de que el padre de la mujer que dio a luz se presentara en la comisaría para radicar una denuncia en la que indicaba que, tras varias horas de tener a su bebé en brazos, con nombre, ropa y hasta aritos de mujer, al cambiarle el pañal se dieron cuenta de que era un varón.
El prosecretario de la fiscalía, Patricio Reynoso, informó al sitio Bajo La Lupaque él mismo se presentó en la comisaría y luego, acompañado de personal policial, se trasladó hacia el hospital para averiguar lo sucedido. Allí, siguiendo instrucciones del titular de la Fiscalía, Gerardo Salas, tomó declaración a otra médica que intervino en la cirugía y a una representante de neonatología.
Según informó el funcionario al medio de Concepción, el personal encargado de dedentificación de recién nacidos declaró que fueron ellos quienes se dieron cuenta de que se trataba de un varón y se lo comunicaron a la familia.
Por decisión de la fiscalía, se extrajeron muestras de ADN a todos los bebés nacidos ese día en el hospital y a sus progenitores, para descartar que se haya producido algún intercambio entre los recien nacidos y sus familias.