18/06/2026
El delegado comunal de San Pablo y Villa Nouges, Miki González destacó la aprobación de una ley que permitirá regularizar la situación de decenas de familias que ocupan terrenos del ex Ingenio San Pablo desde hace más de tres décadas
El delegado comunal Miki González dialogó con el equipo de "La Nueva Mañana" y brindó detalles sobre la aprobación de una normativa destinada a resolver un histórico conflicto habitacional que afecta a familias de San Pablo y El Manantial.
Según explicó, el problema se originó hace más de 30 años, cuando alrededor de 50 familias se asentaron en terrenos pertenecientes al ex Ingenio San Pablo. Con el paso del tiempo, esas tierras pasaron a manos de Citrusvil, empresa que inició acciones judiciales para desalojar a los ocupantes.

González recordó que durante los últimos 15 años el conflicto se mantuvo en el ámbito judicial y que incluso derivó en distintas protestas y cortes de ruta. Uno de los reclamos más recientes se extendió durante cinco días y volvió a poner el tema en agenda.
González señaló que la solución llegó a través de una ley impulsada a partir de un pedido realizado por las comunas de San Pablo y El Manantial.
La iniciativa contempló la desafectación de una calle en desuso que figuraba en Catastro y que impedía el desarrollo de proyectos inmobiliarios en la zona.
En ese marco, explicó que se trabajó junto a las partes involucradas para alcanzar un acuerdo beneficioso para todos. Como resultado, se dispuso la donación de aproximadamente 28 mil metros cuadrados destinados a las familias afectadas, sobre una superficie cercana a los 34 mil metros cuadrados solicitados.
Además, el Grupo Lucci cedió a la comuna de San Pablo más de 50 mil metros cuadrados de tierras, que podrán ser utilizadas para la construcción de un campo deportivo u otras obras que las autoridades locales consideren necesarias.
"Lo importante es que se logró una solución donde todos ganan", destacó González, al remarcar que la medida permitirá brindar una respuesta definitiva a un problema social que se arrastra desde hace décadas y que involucra a unas 50 familias de San Pablo y otras 34 de El Manantial.