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15/06/2026

El fiscal Sale impugnó ante la Corte Provincial la absolución de Cesar Soto

A través de un extenso escrito, el fiscal de Cámara solicitó que se deje sin efecto el veredicto y se condene a César Soto a la pena de prisión perpetua

“La sentencia es arbitraria”, dijo. A través de un extenso escrito, el fiscal de Cámara solicitó que se deje sin efecto el veredicto y se condene a César Soto a la pena de prisión perpetua

Los jueces juzgaron sin perspectiva de género. Esa, fundamentalmente, es la base en la que se centró el fiscal de Cámara Carlos Sale, al interponer el recurso de casación contra el fallo que absolvió a César Soto por el crimen de Paulina Lebbos

.El escrito, presentado ante la Sala III de la Cámara Penal Conclusional, busca que la Corte Suprema de Justicia de Tucumán deje sin efecto la absolución dictada por falta de pruebas y dicte una sentencia sustitutiva que condene a la ex pareja de la víctima a la pena de prisión perpetua.

Sale impugnó los puntos centrales de la resolución unánime firmada por los jueces Gustavo Romagnoli, Fabián Fradejas y Luis Morales Lezica, afirmando que el veredicto constituye una afrenta al principio de razón suficiente y al deber de juzgar con perspectiva de género.

“Sin certezas”

El debate oral, celebrado 20 años después de los hechos, pretendía esclarecer la autoría material del crimen de la estudiante de Comunicación Social, desaparecida el 26 de febrero de 2006 y hallada sin vida el 11 de marzo de ese año en Tapia. 

El Tribunal decidió absolver a César Soto argumentando que la fiscalía no aportó certezas científicas ni testimonios directos que demostraran el ingreso de Paulina al domicilio de calle Estados Unidos al 1.200 o la existencia de marcas biológicas en el imputado. 

Asimismo, los magistrados ratificaron la absolución de Sergio Kaleñuk, debido a que el propio fiscal Sale desistió de la acusación en los alegatos por orfandad probatoria, y dejó a Soto, defendido por Roque Araujo, como el único blanco de la pretensión punitiva estatal.

“Fuerza convictiva”

Sale argumenta que el fallo incurre en un vicio formal insubsanable al descalificar la validez de los indicios, los cuales, “analizados en su conjunto y no de forma aislada, adquieren una fuerza convictiva inequívoca”. 

El fiscal afirma en su escrito que “el Tribunal fragmentó la prueba indiciaria, analizando cada elemento como si fuera un compartimento estanco, perdiendo de vista la visión global que exige la doctrina penal para los delitos que se cometen en la intimidad y sin testigos presenciales”.

El primer eje de la apelación técnica ataca la valoración que el Tribunal realizó sobre el perfil violento de Soto y los testimonios de las hermanas de la víctima. Sale cuestiona que los jueces hayan calificado estos relatos como meros “comentarios de oídas” o “dichos de dichos”, omitiendo que las declaraciones de la familia Lebbos describieron un patrón sistemático de agresiones físicas y psicológicas que sufría Paulina. “Se ha conculcado la obligación legal de juzgar con perspectiva de género, desatendiendo que el imputado ejercía un control posesivo y que existían amenazas de muerte previas, elementos que configuran el contexto fáctico indispensable para comprender el desenlace fatal”, fundamenta. “El Tribunal omitió fragmentaria e infundadamente valorar un elemento de prueba decisivo, consistente en el contexto de violencia de género en el que se encontraba inmersa la víctima con anterioridad a su muerte, lo cual tiñe de arbitrariedad la conclusión absolutoria al desatender las directrices obligatorias impuestas por la Convención de Belém do Pará y la Ley 26.485”, agrega.

Otro de los embates se dirige contra la interpretación que se hizo de la ausencia de lesiones en el cuerpo de Soto un día después de la desaparición de la joven. El fiscal Sale sostiene que es arbitrario exigir marcas de rasguños como requisito indispensable para probar el estrangulamiento, toda vez que la alevosía imputada implica justamente un ataque sorpresivo que neutralizó cualquier capacidad de defensa de la víctima. El escrito resalta que “el Tribunal construyó una exigencia probatoria desproporcionada e incompatible con la mecánica de una muerte por asfixia donde el agresor dobla en contextura física y fuerza a la víctima”.

Asimismo, la casación descalifica la ponderación que los magistrados hicieron respecto al lavado de ropa efectuado por Soto el domingo por la mañana, un acto que la fiscalía insiste en encuadrar como una maniobra deliberada de destrucción de rastros biológicos

Dos estándares

Otro punto en el escrito de apelación es la contradicción que el fiscal imputa al Tribunal por haber ordenado reabrir la investigación apuntando hacia la familia Jiménez, vecinos de Soto, basándose en dos cabellos hallados en el cuerpo de Paulina. 

Sale califica este fragmento del fallo como “infundado y contradictorio”, señalando que los jueces utilizaron un estándar de valoración laxo para dar verosimilitud a una pista biológica degradada por el tiempo, mientras aplicaron un estándar de exigencia extrema e inalcanzable para desestimar indicios categóricos que apuntaban a la ex pareja de la víctima.

El recurso técnico también reivindica la credibilidad de Virginia Mercado, la amiga que acompañó a Paulina en el remise aquella madrugada, reafirmando que su testimonio aportó el recorrido inicial certero del cual no debió apartarse la valoración judicial. El fiscal insiste en que “está plenamente probado el destino final de la víctima hacia el área de influencia del imputado”, y que las falencias de la instrucción original -provocadas por el encubrimiento institucional que ya fue juzgado en tramos anteriores- no pueden ser utilizadas como un escudo de impunidad para beneficiar al presunto ejecutor material, máxime cuando el paso del tiempo fue provocado por el propio aparato estatal.

“Acto voluntarista”

Sale argumenta que el veredicto no constituye una derivación razonada del derecho vigente con aplicación a las constancias de la causa, sino un acto voluntarista que optó por la solución más simple ante la complejidad del expediente. Por ello, formaliza su reserva del caso federal para acudir ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación en caso de que los tribunales locales no reparen el agravio invocado.

Con la presentación de este recurso de casación, la causa Paulina Lebbos ingresa en una fase de revisión técnica ante la máxima instancia judicial de la provincia. 

La decisión de Sale de sostener la acusación ratifica que el Ministerio Público Fiscal no acepta los fundamentos de una absolución que dejó el crimen formalmente sin culpables materiales. 

Será ahora la Corte Suprema tucumana la encargada de analizar el planteo y decidir si la causa da un vuelco o se termina de concretar la impunidad en un caso que fue pésimamente investigado desde el principio. Fuente: (La Gaceta)