19/04/2026
Luego de los anuncios de aumentos salariales, se anticipa el cierre de tres sucursales de un conocido banco en Tucumán.
El sector financiero argentino atraviesa un presente contradictorio: mientras se anunciaban aumentos salariales que elevan el sueldo inicial por encima de los 2,2 millones de pesos ($2.187.023,79 a partir de abril), la estructura física de las entidades privadas continúa en franco retroceso.
En Tucumán, este proceso de ajuste tendrá consecuencias concretas con el cierre de tres sucursales que serían del Galicia: una ubicada en Barrio Sur, otra en Barrio Norte y la tercera sobre la calle San Martín, en el corazón de la City local, según informa el sitio El Federalista.
Este escenario se inserta en una tendencia nacional alarmante, donde entre fines de 2023 y fines de 2025 ya dejaron de funcionar 283 sucursales en todo el país.
Según explican el portal iProfesional, los motivos detrás de estos cambios responden principalmente a una agresiva reconversión tecnológica y a la necesidad de reducir costos operativos. La transformación de los hábitos de los usuarios es un factor decisivo: actualmente, alrededor del 90% de las transacciones se realizan a través de canales digitales, lo que ha provocado que la asistencia presencial a las sucursales caiga aproximadamente un 30% interanual. Ante este panorama, las entidades financieras están redireccionando sus inversiones hacia el desarrollo de software y banca móvil, dejando de considerar a la red física como el eje central de su negocio.
Sin embargo, la digitalización no es la única causa. El sistema bancario enfrenta una morosidad en máximos de los últimos 20 años, que en enero llegó al 10,3% en tarjetas y créditos, y escaló al 13,2% en préstamos personales. A esto se suman las crecientes exigencias regulatorias y el impacto de las fusiones entre grandes entidades, como los casos de Galicia/HSBC y Macro/Itaú, que derivan en el cierre de locales por superposición territorial.
Paritarias y actualización salarial automática
El reciente anuncio de la Asociación Bancaria se produce en el marco de un mecanismo de actualización automática por inflación, acordado previamente con las cámaras empresariales. Durante el mes de abril de 2026, los trabajadores del sector perciben un incremento del 2,9 por ciento, cifra correspondiente al Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero. Esta suba se suma a los ajustes previos, llevando el incremento acumulado en el primer cuatrimestre a un valor cercano al 9 por ciento. De esta manera, el salario básico inicial para un empleado ingresante se ubica en 2.187.023 pesos.
El secretario general del gremio, Sergio Palazzo, defendió el acuerdo argumentando que, desde la conducción sindical, buscan garantizar que los trabajadores salvaguarden el poder adquisitivo de sus ingresos frente al contexto económico. El entendimiento salarial incluye, además, el reajuste mensual de todos los adicionales y la actualización del bono anual por el Día del Bancario, cuyo piso mínimo supera actualmente los 1,9 millones de pesos.
Achicamiento de la estructura física y digitalización
Sin embargo, este fortalecimiento en las remuneraciones ocurre en paralelo con un marcado retroceso operativo de la banca privada. Los datos estadísticos del sector revelan que, entre fines de 2023 y el cierre de 2025, dejaron de funcionar 283 sucursales en la Argentina, reduciendo la red nacional de 4.414 a 4.131 locales. Esta tendencia de achicamiento se aceleró durante los primeros meses de 2026, impulsada por un combo que incluye la alta morosidad, la caída en la demanda de créditos y el avance sostenido de las operaciones digitales, que hoy representan alrededor del 90 por ciento de las transacciones totales de los usuarios.
En este contexto de transformación, Tucumán no escapa a la dinámica global del sistema. La confirmación del cierre de las tres sucursales céntricas refleja el impacto directo de un modelo que privilegia la eficiencia tecnológica y la rentabilidad por sobre la atención presencial tradicional. Un escenario de reconversión que, inevitablemente, genera una creciente incertidumbre sobre el futuro laboral de los empleados que sostienen la estructura del sector privado. Fuente: (Los Primeros)