10/04/2026
En apenas una semana, los contagios aumentaron un 60%, encendiendo las alertas sanitarias, aunque por el momento no se registran pacientes internados
La preocupación crece en Tucumán y en el norte argentino por el avance del chikungunya, la enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti que ya muestra señales de circulación activa en la provincia.
En apenas una semana, los contagios aumentaron un 60%, encendiendo las alertas sanitarias, aunque por el momento no se registran pacientes internados.
De acuerdo con los datos oficiales, ya se detectaron 93 casos, frente a los 36 reportados la semana anterior. La mayoría de los contagios se concentra en conglomerados ubicados en la zona sureste de San Miguel de Tucumán y en El Manantial, mientras que en los últimos días comenzaron a aparecer casos aislados en otros puntos de la Capital y del interior, según confirmó la directora de Epidemiología del Siprosa, Romina Cuezzo.
“El escenario regional está complicado”, advirtió el ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, al referirse a la situación en países limítrofes como Bolivia, Brasil y Paraguay, y también en provincias cercanas como Salta, donde ya se notificaron más de 500 infectados. “Esa presión epidemiológica sabíamos que iba a llegar a Tucumán, y llegó”, afirmó.
Operativos
Uno de los aspectos que llevan cierta tranquilidad a las autoridades es que todos los casos fueron detectados a través de operativos de búsqueda activa. Equipos sanitarios recorren los barrios casa por casa, identificando personas con fiebre y otros síntomas compatibles.
“No son pacientes que llegaron graves a la guardia, sino que fueron detectados en estos operativos, lo que nos permite actuar rápidamente”, explicó Medina Ruiz. La estrategia incluye la intervención inmediata en los domicilios, la eliminación de criaderos de mosquitos y la fumigación en las zonas afectadas.
Este abordaje, según el ministro, permite tener mayor control sobre la situación: “nos da la certeza de que no hay muchos más casos ocultos”. Aun así, insistió en que el brote está contenido, pero no controlado definitivamente: “si la enfermedad se hace masiva, siempre hay un porcentaje de personas que puede complicarse. Eso es lo que queremos evitar”.
Medidas clave
Las autoridades sanitarias insisten en que la prevención es fundamental y debe sostenerse en todos los niveles, desde los hogares hasta las instituciones. Entre las principales recomendaciones se destacan: usar repelente, incluso dentro del hogar; eliminar cacharros donde se junte agua, tanto en el interior como en el exterior de las viviendas; consultar de inmediato al médico ante fiebre y dolor corporal.
“Una persona con fiebre debe usar repelente para evitar que el mosquito la pique y transmita la enfermedad a otros”, subrayó el ministro.
Además, las recientes lluvias agravan el escenario. “Cualquier objeto que acumule agua puede convertirse en un criadero. Hay que dar vuelta recipientes, juguetes, floreros, todo”, advirtió. Fuente: (La Gaceta)