30/03/2026
Una intensa descarga eléctrica ascendente de color azul atravesó el cielo en medio de una tormenta severa
El fenómeno atmosférico conocido como Blue Jet sorprendió a Tucumán durante la noche del domingo, cuando una intensa descarga eléctrica ascendente de color azul atravesó el cielo en medio de una tormenta severa.
El evento fue registrado por usuarios en redes sociales y rápidamente despertó interés por su rareza y espectacularidad.
Según los especialistas de la Red de Estaciones Meteorológicas y distintos centros de investigación, la descarga alcanzó unos 50 kilómetros de altura, logrando ingresar en la estratósfera. Este tipo de manifestaciones forma parte de los llamados eventos luminosos transitorios (TLE), caracterizados por su corta duración y dificultad para ser observados desde la superficie.
El destello azul se originó por la excitación de moléculas de nitrógeno en las capas altas de la atmósfera. A diferencia de los rayos tradicionales, que se dirigen hacia la tierra, este fenómeno se desplazó en sentido ascendente a una velocidad cercana a los 100 kilómetros por segundo.
Cómo se forma un Blue Jet
Para que se genere un Blue Jet es necesaria la presencia de nubes cumulonimbus con gran desarrollo vertical. En Tucumán, las condiciones fueron extremas: la temperatura en la parte superior de la nube descendió por debajo de los -70°C, lo que favoreció una diferencia de potencial eléctrico suficiente para que la descarga se proyectara hacia arriba.
Aunque el fenómeno duró apenas unos segundos, la claridad del cielo permitió captarlo con notable precisión. Incluso, el registro obtenido presentó mayor nitidez que otros documentados en regiones como el Amazonas o el Chaco paraguayo, gracias a la baja presencia de nubosidad en altura.
Impacto y contexto
El Blue Jet no genera efectos directos sobre la superficie ni sobre las telecomunicaciones, ya que la descarga se disipa antes de alcanzar niveles que puedan provocar consecuencias perceptibles. Tampoco produce ondas de choque audibles.
Este episodio se suma a una serie de registros inusuales detectados en el Cono Sur en el último año. Especialistas vinculan este aumento con la mayor frecuencia de sistemas tormentosos de mesoescala.
Como resultado, el fenómeno generó un fuerte impacto visual y una gran cantidad de reportes en redes sociales y comunidades vinculadas a la astronomía. Fuente: (El Litoral)