23/03/2026
Encabezan un amplio operativo para salvar la fauna
A casi dos semanas del desborde del río Marapa y las inundaciones que afectaron al sudeste tucumano, la situación en el departamento Graneros sigue siendo crítica. Si bien en La Madrid el agua comenzó a retirarse en algunos sectores, en varios parajes rurales la emergencia persiste, con zonas aún aisladas y fauna doméstica en riesgo.
En el paraje Sol de Mayo, un operativo liderado por Fernando Pieroni, presidente de la Fundación Planeta Vivo Argentina, documentó el alcance del desastre. La fundación, con base en Buenos Aires y dedicada al rescate animal en todo el país, utilizó un dron para relevar las áreas inundadas y las fotografías obtenidas revelan escenas contundentes: ovejas y cabras atrapadas en el lodo, muchas sin posibilidad de moverse, y otras ya atacadas por aves rapaces. Las imágenes ponen de manifiesto la vulnerabilidad de los productores rurales y la urgencia de una respuesta rápida.
Ante la imposibilidad de llegar por caminos terrestres a varios sectores, Pieroni lanzó un pedido público a la comunidad y al Gobierno de Tucumán para conseguir lanchas. Según explicó, ese es el único medio factible para acceder a zonas aisladas, trasladar equipos y materiales, y realizar rescates efectivos de los animales. Sin embarcaciones adecuadas, el operativo se ve limitado a intentos de auxilio desde la orilla o a intervenciones focalizadas que no alcanzan a cubrir la magnitud del desastre.
El relato de Planeta Vivo Argentina y las imágenes aéreas exponen dos problemas simultáneos: por un lado, la pérdida y el sufrimiento de animales que integran la subsistencia de familias rurales; por otro, la falta de recursos logísticos para una respuesta integral. Los desafíos que enfrentan quienes trabajan en el terreno incluyen la movilización hacia áreas anegadas, asegurar la integridad de rescatistas y animales, y coordinar con autoridades locales para disponer de embarcaciones, personal capacitado y eventual asistencia veterinaria.
El llamado de Pieroni busca no solo una ayuda puntual en forma de lanchas, sino también visibilizar la necesidad de planes de contingencia mejor articulados entre organizaciones civiles y el Estado. En una región donde la economía rural es frágil, la pérdida de ganado implica consecuencias económicas y sociales que perdurarán más allá del retiro de las aguas.
Mientras tanto, en Sol de Mayo continúan las tareas de relevamiento y rescate con los recursos disponibles, a la espera de mayor apoyo logístico que permita ampliar el alcance del operativo y reducir el sufrimiento de los animales y de las familias afectadas. (Fuente: Los Primeros)