16/01/2026
La Municipalidad de San Miguel de Tucumán ha puesto en marcha la ordenanza N.º 5.492, la cual establece la prohibición de estacionar vehículos en la acera este de la calle Deán Funes
La Municipalidad de San Miguel de Tucumán ha puesto en marcha la ordenanza N.º 5.492, la cual establece la prohibición de estacionar vehículos en la acera este de la calle Deán Funes, en el tramo comprendido entre San Martín y la avenida Mate de Luna la medida, que busca optimizar la fluidez vehicular y mitigar riesgos en una zona de doble sentido, entrará en vigencia plena la próxima semana con la instalación de la señalética correspondiente por parte de la Dirección de Tránsito local.
Desde el organismo oficial, el director José María Mansilla justificó la intervención señalando que la presencia de rodados en ambas veredas reduce peligrosamente el ancho de la calzada, provocando maniobras de riesgo y frenadas imprevistas no obstante, la iniciativa ha generado una fuerte controversia entre los residentes, quienes consideran que se trata de una solución aislada que no aborda problemas de fondo, como la regulación del doble sentido o la mejora del drenaje pluvial en el área.
Los vecinos afectados sostienen que la prohibición perjudica gravemente a personas mayores o con movilidad reducida que dependen de la cercanía de sus vehículos para ingresar a sus domicilios además, advierten que, sin un plan integral, el conflicto simplemente se trasladará a las calles aledañas, incrementando la tensión en la convivencia urbana y afectando a los comercios de la zona que ya lidian con deficiencias en la infraestructura básica.
Sobre las repercusiones de la medida, la vecina Viviana Font expresó que “personas mayores o con dificultades de movilidad que necesitan accesos y cocheras cerca de su domicilio quedarán perjudicadas el reclamo central no es solo conservar espacios para estacionar, sino que se atiendan cambios de fondo antes que aplicar prohibiciones que complican la vida cotidiana” por su parte, José María Mansilla reiteró que “vehículos estacionados en ambas veredas estrechan la calzada y provocan frenadas bruscas y maniobras peligrosas” mientras que desde el sector comercial y de trabajadores indicaron que “reconocemos problemas de hábito vial y celebramos una intervención que aporte orden, pero cuestionamos que la prohibición sea la prioridad frente a las inundaciones por desagües obstruidos, el estado de la infraestructura y la falta de un plan integral para la circulación”.