Política

Se multiplican los casos y el Gobierno intenta asegurar provisión de vacunas

13/01/2021
Se espera con ansiedad una partida de 4,7 millones de dosis de la Sputnik V elaboradas en India y Corea del Sur. La clave radica en que lleguen a tiempo para atemperar los contagios antes del invierno.
Mientras se multiplican los contagios en todo el país, el Gobierno nacional intenta asegurarse la provisión de vacunas que permitan atemperar el alarmante crecimiento de casos de coronavirus antes de la llegada del invierno.

En una lucha contra reloj, en medio de contradicciones y errores informativos, que generaron temores en la vacunación de la Sputnik V, las autoridades ven con preocupación el abastecimiento regular de las dosis necesarias para aplacar la pandemia que amenaza la vida, la salud y el desenvolvimiento económico de la población, que a esta altura parece resignada a enfrentar un nuevo año con importantes restricciones.

En principio este sábado llegarían las 300.000 segundas dosis de la vacuna rusa, pero luego llegarían al país, en tandas, otras 4,7 millones de ampollas de la Sputnik V fabricadas en India y Corea del Sur.

¿Cuántas dosis enviará Rusia por semana y a partir de cuándo? No se sabe. Está la intención de que al menos un vuelo -otra vez, adicional al que llegará este sábado- ocurra antes de que termine enero. ‘En esto vamos al día a día, hablando con Rusia y armando el esquema de viajes’, explicó una fuente oficial que evitó identificarse.

Para febrero debería haber suficientes dosis para vacunar a 10 millones de personas, ‘con la posibilidad de sumar otras 5 millones en los meses de verano’, apuntó.

Más allá de si eso será posible, conviene detenerse en el contexto, que solo requiere atar algunos cabos. Hace ya un par de meses, por los pasillos ministeriales circulaba que había dificultades en la comunicación con Rusia para acordar desde lo más básico hasta lo más complejo de la logística ‘vacunas’. Y, luego, hace una semana, una fuente oficial mostró su holgada predisposición al afirmar ‘las vamos a buscar adonde (los rusos) nos digan’, señala Clarín.

Argentina no está exenta de la ecuación mundial que combina una altísima demanda de vacunas con severas limitaciones en la producción. El Gobierno puede presionar para que se cumplan los plazos estipulados en el contrato firmado con su par asiático, pero la manija de la logística (desde las fechas hasta cuántas dosis se enviarán) parece tenerla Rusia.

La Sputnik

Otro tema que preocupa es la aprobación de la Sputnik V para mayores de 60 años. Rusia habilitó administrarla a adultos mayores en su país, pero Argentina, no: la recomendación de la ANMAT -que hizo las veces de puntapié inicial para que el Gobierno autorizara el uso de este fármaco- no incluyó esa franja etaria.

La aprobación para vacunar a los mayores de 60 ‘saldrá pronto’, dicen varias fuentes. Pero todavía no ocurrió.

Según la fuente de Salud consultada, ‘Rusia aprobó darla a mayores de 60, pero no mandó la documentación’ correspondiente a la Anmat.

Respecto de qué pasará con las 300.000 nuevas dosis una vez que lleguen al país, se pudo confirmar que se repartirán igual, con la misma lógica, que las primeras, distribuidas entre Navidad y Año Nuevo.

Sin embargo, la parte que no debería ser idéntica atañe a los tiempos de vacunación, que desde el Gobierno admiten ‘lentos’: ‘Se va a acelerar porque se amplían los centros de vacunación y el número de vacunadores. Más allá de lo que ya está funcionando hoy, se va afinando la movida y haciéndose más rápida y más dinámica. Pero claramente se tiene que acelerar’.

A la espera de precisiones de parte de la Ciudad de Buenos Aires, cabe remarcar que hace unos días, fuentes de la cartera que conduce Fernán Quirós habían esbozado estar ‘en condiciones de apretar el acelerador’ para administrar la segunda dosis a quienes recibieron la primera, y completar la vacunación de los 150.000 médicos del ámbito porteño.

En tanto, desde el Ministerio de Salud bonaerense fueron claros. ‘La semana pasada fue la primera entera, sin feriados, desde que llegó la vacuna al país. Por las Fiestas, las anteriores habían sido semanas cortadas’, explicaron, y afirmaron: ‘Se necesitaba ajustar el ritmo de aplicación y ya desde hace unos días venimos acelerando bastante’.

Suficientemente ambiciosa es la promesa de vacunar a 10 millones de personas para febrero. El doble suena a demasiado, cuando la logística de la campaña no está aceitada y la vacuna, al 12 de enero, no fue aprobada para mayores de 60 años.

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