26/05/2026
Hilda Horovitz declaró ante el tribunal y apuntó contra el chofer por los maltratos sufridos durante la relación
Hilda María Horovitz, expareja del arrepentido Oscar Centeno, volvió a apuntar contra el chofer al declarar como testigo en el juicio por la causa Cuadernos y mientras mostraba los mensajes que le enviaba Baratta ante la fiscalía, se descompensó.
Durante su testimonio ante el Tribunal Oral Federal 7, Horovitz explicó que decidió acudir a Comodoro Py en 2017 para denunciar a Centeno por los maltratos que sufría. “Me cagó a trompadas”, afirmó al recordar la relación que mantuvo con el chofer entre 2006 y 2016.
Según declaró la Horovitz, ella le enviaba mensajes a Baratta, presionandoló para que Centeno le diera dinero. Por otro lado, sostuvo que su expareja “anotaba todo” y relató que él mismo le había contado que escribía los cuadernos “por si algún día lo dejaban sin trabajo”. Sin embargo, insistió en que ella “nunca” leyó lo que había escrito en esas libretas. También recordó que cuando se presentó por primera vez en Comodoro Py lo hizo con el objetivo de “perjudicar” a su entonces pareja “por todo lo que él me hacía”, en referencia a las situaciones de violencia y maltrato que denunció haber padecido.
Horovitz también sembró dudas sobre su primera declaración judicial, realizada en noviembre de 2017. Frente al tribunal reconoció que no recuerda si en aquel momento habló sobre los cuadernos o sobre bolsos con dinero. “No estoy segura”, expresó durante la audiencia.
“No recuerdo haber declarado sobre bolsos con dinero”, fueron algunas de las manifestaciones de Horovitz ante el Tribunal Oral Federal 7 al prestar testimonio bajo juramento.
En otro tramo de su declaración, explicó que eligió al fiscal Carlos Stornelli porque entendía que era el único que iba a escucharla. Según relató, buscó información sobre la causa del Gas Natural Licuado y decidió acudir directamente a Comodoro Py para hablar de Centeno y de las agresiones que sufría.
Ante el Tribunal, manifestó que “Centeno anotaba todo”, hasta cuando compraba zapatillas a los hijos. Si bien admitió haber descubierto, tras revisar el dormitorio que compartía con Centeno, documentación que guardaba su expareja, entre ellas cuadernos, anotaciones, recibos personales, dijo que “nunca” leyó el contenido de los cuadernos.
A Horovitz, según dijo hoy, le ofrecieron ingresar al programa de “arrepentidos” pero no aceptó, entre otras cosas, porque tenía que cuidar a su perro. Luego no pudo recordar si ella o un abogado entregó dos bolsos que contenían cosas de Centeno a Stornelli. Sobre porqué eligió a Stornelli, dijo “porque siempre habló con él”.
“Yo fui testaferro de Centeno”, afirmó ante los jueces. Contó que el chofer utilizaba su nombre para registrar vehículos y manejar distintos bienes sin que figuraran a nombre de él. Incluso aseguró que llegó a tener una flota de autos de remisería vinculada a un monotributo que Centeno le hizo abrir.
Habló poco sobre situaciones privadas, pero admitió agresiones, insultos y algún golpe. “Lo que me hizo no podía quedar así nomás”, por eso decidí denunciarlo, por las agresiones e insultos. “Fui por mí, por los maltratos, no fui por gas licuado”.
La defensa del exfuncionario Roberto Baratta puso el foco en presuntas irregularidades vinculadas a aquella primera declaración de Horovitz. El abogado Carlos Beraldi advirtió que el acta judicial aparece firmada por el entonces juez Claudio Bonadio, mientras que la testigo aseguró que “siempre” habló con Stornelli.
Horovitz recordó además que descubrió los cuadernos “de casualidad” mientras revisaba documentación guardada por Centeno en un ropero de dos puertas. Allí, según explicó, había papeles, libretas y distintos documentos personales, aunque reiteró que nunca leyó lo que estaba escrito.
Para explicar porque declaró ante el fiscal Carlos Stornelli, recordó que buscó en la computadora donde estaba la denuncia por Gas Natural Licuado, y pensó que el fiscal la iba a escuchar. “Sabía que si alguien me iba a escuchar era Stornelli, que le iba a interesar el tema. Y él me escuchó. Nadie me quería escuchar y la única chance era Stornelli”, dijo la mujer.
El juicio oral por la causa Cuadernos comenzó en noviembre pasado y tiene entre los acusados a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, exfuncionarios y empresarios, investigados por presuntas maniobras de corrupción vinculadas a contratos de obra pública, energía y transporte entre 2003 y 2015.