12/02/2026
Con un total de 42 votos afirmativos, el oficialismo obtuvo su primera victoria en el Congreso de la Nación
En la madrugada de este jueves, y cumpliendo con los planes que tenía la Casa Rosada, el Gobierno consiguió su primera victoria legislativa al lograr que la reforma laboral tenga la media sanción del Senado, aunque ahora deberá dar la pelea en la Cámara de Diputados, donde el escenario es más complejo para el oficialismo.
Las autoridades nacionales confían en que el proyecto se convertirá en ley antes de que terminen las sesiones extraordinarias y que no sufrirá más cambios de los que ya se aprobaron durante las últimas horas.
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el recinto, Patricia Bullrich, fue la encargada de llevar adelante las frenéticas negociaciones con el resto de los espacios mientras se estaba debatiendo la iniciativa.
Luego de varios encuentros en los pasillos y despachos partidarios, los representantes del Poder Ejecutivo agregaron varias conseciones nuevas, entre las cuales está la de eliminar ddel texto el vencimiento en dos años de los aportes “solidarios”, lo que afectaba los ingresos de los sindicatos.
Asimismo, se incorporó como anexo el demorado traspaso de la Justicia Laboral al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, un tema que generó controversia y rechazo de asociaciones de magistrados.
En los alrededores del edificio, las dos CTA y la CGT encabezaron una masiva movilización en contra de la norma, de la que participaron además otras organizaciones y dirigentes de la oposición dura, como el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.
La protesta, que en un principio fue pacífica, terminó con graves incidentes entre la Policía y un grupo de personas que generaron disturbios e incluso arrojaron bombas molotov contra los uniformados.
Dentro del Palacio Legislativo, a partir de las múltiples conversaciones, los 28 artículos que se iban a cambiar terminaron siendo casi 50, a partir de los pedidos de diferentes sectores.
Por la mañana, el ministro del Interior, Diego Santilli, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, visitaron a Martín Menem en la oficina del titular de la Cámara baja, donde mantuvieron un extenso encuentro.
Los funcionarios aprovecharon la agenda paralela que tuvieron los diputados este día para hablar con varios de ellos, principalmente con los dialoguistas, y ya empezar a recolectar los votos para la reforma laboral.
Los legisladores se juntaron temprano para darle dictamen en el plenario de las comisiones de Legislación Penal; Familias, Niñez y Juventudes; Justicia; y Presupuesto y Hacienda, al nuevo Régimen Penal Juvenil, que se tratará este jueves.
Los libertarios dan por sentado que esa norma se va a aprobar fácilmente, ya que se alcanzó un concenso al subir la edad mínima de imputabilidad de 13 a 14 años, entre otros retoques que se hicieron.
Sin embargo, en lo que respecta a la modernización del sistema de trabajo la situación es más compleja y el oficialismo no tiene tan garantizados los números para terminar de sancionarla.