23/10/2026
Daniela Villalba, de 28 años, había estado desaparecida desde el lunes. La indagación se inició con el descubrimiento de una maleta que contenía ropa manchada de sangre y una peluca. Están tratando de identificar al hombre con quien supuestamente tuvo un encuentro
La desaparición de Daniela Villalba empezó a generar alarma el lunes por la noche cuando sus seres queridos no lograron comunicarse con ella nuevamente. La joven, de 28 años, residía en el barrio Cofico de la capital cordobesa y laboraba en una tienda de ropa. Dos días después, las autoridades encontraron su cadáver en su dormitorio, presentando heridas de arma blanca en el cuello y los brazos.
La indagación tomó un nuevo rumbo el martes, cuando recolectores de basura hallaron una maleta con manchas de sangre y una peluca en un contenedor, a pocas cuadras de la residencia de la víctima.
Dentro del equipaje había prendas manchadas de sangre y un nombre que hizo saltar las alarmas: Daniela Villalba. Desde ese momento, los investigadores han estado tratando de aclarar lo sucedido en las últimas horas de la joven y quién fue la persona que estuvo con ella antes del asesinato.
Días antes de este descubrimiento, una amiga de la joven había informado sobre su desaparición, ya que no pudo comunicarse con ella desde la noche del lunes. La preocupación creció cuando Villalba tampoco se presentó a su trabajo en la tienda de ropa situada en la intersección de Jujuy y La Rioja.
Al darse cuenta de que el nombre encontrado en la maleta coincidía con el de la mujer buscada, la Policía inició la reconstrucción de sus últimos movimientos.
La amiga se dirigió el miércoles al departamento que Villalba alquilaba en el barrio Cofico y notó un olor desagradable en el pasillo. Como nadie respondía desde el interior, contactó a las autoridades.
Las fuerzas policiales llegaron a la dirección en Las Heras al 200 y forzaron la entrada derribando la puerta. En el dormitorio yacía el cuerpo de la joven, cubierto con una sábana. Al examinarlo, confirmaron que presentaba heridas punzo cortantes en el cuello y los brazos.
La falta de su teléfono es uno de los aspectos que los investigadores buscan esclarecer. Este aparato podría brindar información sobre los contactos que tuvo, las conversaciones y los posibles encuentros que Villalba realizó en los días previos al homicidio.
La principal teoría indica que ella habría sido asesinada en la noche del lunes, probablemente por una persona con la que había acordado verse.
A través de las grabaciones de seguridad, identificaron a un sospechoso: se trataría de un hombre alto que llevaba gorra y tenía el pelo "un poco largo", según consignó El Doce.
Hasta el momento, las autoridades descartan que el autor del asesinato sea un amigo o familiar de la víctima, basándose en las características físicas observadas en los videos. También excluyen al padre de su hijo, quien permanece acompañado por familiares de la joven.
A medida que la indagación progresa, las personas cercanas a ella anhelan obtener clarificaciones sobre los hechos y exigen que se aclare la situación.