14/10/2026
Nicolás Agustín Albaca Romano falleció en el Hospital Centro de Salud tras permanecer una semana internado en terapia intensiva. El efectivo acusado de efectuar el disparo continúa con prisión preventiva y la Fiscalía prevé modificar la imputación tras el desenlace
Un policía de 23 años murió este miércoles luego de permanecer internado durante una semana a raíz de un disparo que recibió mientras cumplía funciones en una garita policial. La víctima fue identificada como Nicolás Agustín Albaca Romano, quien se encontraba internado en el Hospital Centro de Salud.
El episodio ocurrió durante la madrugada del martes 6 de octubre, en el puesto de vigilancia ubicado en la intersección de calle Charcas y pasaje Díaz Vélez, en la zona conocida como El Bajo. Allí, el joven recibió un impacto de bala en el tórax y debió ser trasladado de urgencia al centro asistencial.
Pese a las intervenciones quirúrgicas y a la atención médica recibida, el estado de salud del efectivo se mantuvo crítico hasta que se confirmó su fallecimiento. Desde su ingreso al hospital, había permanecido en terapia intensiva bajo cuidados especializados.
Por el hecho está imputado Benjamín Eduardo Díaz, otro integrante de la Policía de Tucumán, quien se encontraba de servicio en la garita cuando se produjo el disparo. En su declaración inicial, el acusado sostuvo que el arma reglamentaria se accionó accidentalmente mientras la manipulaba.
La causa está a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios II, dirigida por el fiscal Carlos Sale. En la audiencia realizada el 7 de octubre, la Fiscalía había formulado cargos provisionales por lesiones graves y solicitado prisión preventiva, medida que fue concedida hasta el 1 de diciembre.
Tras confirmarse la muerte de Albaca Romano, el Ministerio Público Fiscal prevé adecuar la calificación legal de la imputación a la figura de homicidio. La determinación definitiva dependerá del avance de la investigación y de las decisiones judiciales correspondientes.