11/10/2026
Matías Serrano fue expulsado de Estados Unidos luego de que las autoridades detectaran que había excedido el tiempo autorizado de permanencia en el país. Según su abogado, la DEA no le formuló cargos penales por la presunta comercialización de drogas
Uno de los tucumanos que habían sido detenidos en Miami durante la denominada “Operación Pantera Rosa” fue deportado a la Argentina. Se trata de Matías Serrano, quien quedó bajo intervención de las autoridades migratorias estadounidenses luego de que se determinara que no tenía regularizada su permanencia en ese país.
De acuerdo con la información difundida, la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) no le formuló cargos penales en el marco de la investigación por presunta comercialización de estupefacientes. Según explicó su abogado, Juan Guerrero, durante el procedimiento no se encontraron drogas ni armas en poder de su defendido.
Sin embargo, al revisar su situación migratoria, las autoridades detectaron que Serrano habría excedido el plazo de permanencia autorizado por su visa. Por ese motivo, fue derivado al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), organismo que dispuso su expulsión del territorio estadounidense.
La causa, conocida como “Operación Pantera Rosa”, se originó en abril de 2026 y estuvo vinculada con una presunta red que habría utilizado grupos de WhatsApp para coordinar la venta de distintas sustancias en el área de Miami-Dade.
La investigación incluyó tareas encubiertas y compras vigiladas. Durante los procedimientos, las autoridades informaron el secuestro de más de 32 kilogramos de sustancias ilegales, dinero en efectivo y una camioneta de alta gama.
En los operativos también fueron detenidos otros sospechosos, entre ellos el tucumano César Suppa, de 30 años, además de Santiago Luján y Jhon Ramírez. La situación judicial de cada uno debe analizarse de manera individual, ya que no todos enfrentan necesariamente las mismas medidas o acusaciones.
Según la defensa de Serrano, su cliente quedó vinculado a la investigación por su relación de amistad con otro de los involucrados. El abogado sostuvo además que el dinero que llevaba al momento de ser interceptado provenía de su actividad laboral en una agencia de compra y venta de automóviles.
La deportación de Serrano se concretó por cuestiones migratorias, mientras que la investigación sobre la presunta red de comercialización de drogas continúa su curso. Hasta el momento, la información publicada no indica que se le hayan formulado cargos penales por esos hechos.