02/10/2026
Prisión condicional de dos años más la inhabilitación especial por cuatro años para el comisario Julio Ernesto Campero y el motorista Facundo Manuel Ruiz por el delito de vejaciones, en calidad de coautores
Este viernes, 2 de octubre, el juez Bernando Daniel L'erario Babot resolvió condenar al comisario Julio Ernesto Campero y al personal policial transitorio Facundo Manuel Ruiz por el delito de vejaciones, en calidad de coautores, a la pena de dos años de prisión de cumplimiento condicional más la inhabilitación especial por cuatro años.
Para la Unidad de Delitos Complejos del Ministerio Fiscal, a cargo de Mariana Rivadeneira, quedó acreditado que el 15 de agosto de 2022, a horas 06:17, dos hermanos (de 18 y de 24 años en aquella oportunidad) ingresaron aprehendidos a la Dirección de Distritos Urbanos, de calle Maipú. “Los llevaron esposados, a un cuarto del fondo. Minutos después entraron varios policías, entre ellos Campero y Ruiz, y los golpearon con piñas y patadas, los insultaron y los amenazaron, mientras ellos no podían cubrirse ni la cara ni el cuerpo”, había afirmado ayer, la auxiliar de fiscal, Brenda Deroy en su alegato de cierre, acompañada por la Titular de la Fiscalía y miembros de su equipo. La pretensión punitiva había sido de dos años pero de cumplimiento efectivo. “Una de las víctimas contó que, cuando no paraban de pegarles, dos personas del lado de afuera del cuarto dijeron: por favor, ya déjenle de pegar. A continuación, entró un policía y expresó: “basta chicos, basta de pegar, basta Campero, basta Campero”. Y que ese policía se metió en el medio y sacó al otro para afuera. En conclusión, un oficial tuvo que sacar a sus propios compañeros de un cuarto donde había cinco hombres esposados”, indicó la representante del MPF sobre lo expuesto en las declaraciones testimoniales durante el debate y recordó lo señalado por el propio Campero cuando dijo que “la habitación de requisa, al fondo, adonde va todo detenido esposado, no tiene puerta ni para abrir ni para cerrar”. Por lo manifestado, y según Deroy, la víctima vio lo que se preparaba afuera. “Lo contó en esta sala: se juntó un grupo grande de policías en la entrada del cuarto, había mucho movimiento y murmullos. Sintió que lo que estaba por pasar no estaba bueno y no se equivocó: enseguida entraron cinco o seis y empezaron los golpes. Esos policías no entraron a custodiar a nadie. Se organizaron en la puerta y entraron juntos”, agregó. “Sabían que eran policías de servicio y que los hermanos estaban detenidos y esposados, y aun así entraron a pegarles”, concluyó.
En su resolución, el magistrado ordenó también reglas de conductas, entre ellas, la prohibición de acercamiento a las víctimas por un radio no menor a 200 metros y la realización de un curso de Derechos Humanos.
Palabras finales
Previo a la sentencia condenatoria fue el turno de las palabras finales. “Viendo las pruebas me generaron muchas emociones e inevitablemente volví a ese momento de miedo que pasamos con mi hermano (quien tenía 18 años al momento de los hechos). Me acuerdo que estas dos personas eran las únicas que estaban con sus rostros descubiertos. Escuché el apellido Campero en esa pieza y escuché que le pedían que parara. Espero que nunca tengan que atravesar esta situación de indefensión y de total agresión sin justificación de ningún tipo donde no tuve la posibilidad de defenderme”, fueron las palabras de uno de los damnificados (de 28 años. Contaba con 24 años en 2022). Seguidamente fue el turno de Ruiz y de Campero. El primero dijo: “Soy inocente, quiero la absolución y en todo momento estaba trabajando”. En tanto, el segundo comentó: “No sé porque estoy acá. Ese día llegué al lugar en ayuda con otros policías a ver a efectivos míos que estaban lesionados. No impartí órdenes y nadie me pegó. Tengo 23 años en la fuerza y jamás tuve problemas. Soy una persona instruida, un profesional en la calle”.
El hecho
El 15 de agosto de 2022, a las 05:30 horas, dos hermanos fueron aprehendidos en la intersección de calles Suipacha y Santiago del Estero a raíz de un procedimiento por atentado y resistencia a la autoridad (en cercanías al club Alemán), siendo trasladados a la Dirección de Distritos Urbanos de la Policía de Tucumán, sita en calle Maipú entre calles Santiago y San Juan. Al llegar, a las 06:00 horas, fueron ingresados en un cuarto de esa dependencia y, mientras se encontraban privados de libertad y esposados, fueron agredidos físicamente por los efectivos policiales Julio Cesar Campero (subcomisario en aquel momento) y Facundo Manuel Ruiz (personal transitorio policial), quienes les dieron golpes de puño y patadas, causándoles lesiones.