16/09/2026
Un médico denunció a un abogado de haberle quebrado la mandíbula por el golpe de puño que le aplicó cuando se disputaba un partido de futbol entre abogados y contadores. Se suspendió una audiencia clave
Un partido del campeonato de fútbol de profesionales de Tucumán terminó convertido en una causa penal. Un abogado fue denunciado por un médico traumatólogo, quien aseguró que recibió un golpe de puño por la espalda durante el encuentro y sufrió una fractura de mandíbula que, según declaró, lo dejó temporalmente impedido de operar y de atender con normalidad en su consultorio.
El incidente se registró el 29 de noviembre del año pasado, cuando se enfrentaban Abogados B y Contadores AC, en el marco del campeonato que organiza la Asociación Deportiva de Profesionales Universitarios (Adput) y que se disputa en el predio que la entidad posee en Bajo Grande, al este de la provincia.
La víctima es el médico Jorge Alejandro Lembo, integrante del equipo de Contadores AC. El denunciado es el abogado Pablo José Villazur, jugador de Abogados B. La investigación está a cargo de la fiscalía conducida por Mariano Fernández, que reunió testimonios de jugadores, árbitros, imágenes de las cámaras de seguridad del predio y documentación médica sobre la lesión.
Según la denuncia, el médico Jorge Alejandro Lembo, que jugaba para el equipo de los contadores, dijo que el encuentro se desarrollaba con normalidad y que tuvo un entredicho con uno de sus rivales que finalizó con la intervención del árbitro del cotejo. Declaró además que, cuando regresaba a su campo, fue atacado por la espalda por Pablo José Villazur, quien le propinó un golpe de puño a la altura del mentón.
El profesional sostuvo que fue atacado por la espalda y sin posibilidad de reaccionar. Afirmó que cayó al suelo, quedó aturdido y perdió el conocimiento. Cuando logró recuperarse, dijo que estaba desorientado y que sentía un dolor intenso en la cara, además de una movilidad anormal en su mandíbula.
“Concentrado en el juego y absolutamente desprevenido, siento de repente un impacto brutal desde atrás, sin posibilidad alguna de cubrirme o defenderme, ya que en ningún momento esperé una agresión física de esa magnitud”, sostuvo Lembo cuando denunció el caso ante la fiscalía que conduce Mariano Fernández. “A raíz de ese golpe, caí al suelo, quedé aturdido, perdí completamente el conocimiento y, cuando lo recuperé, me encontraba desorientado y con un dolor inconmensurable en la cara. Desde el primer momento sentí que mi mandíbula no estaba estable, que se movía de manera anormal. Por mi condición de médico traumatólogo y cirujano ortopédico, pude percibir en forma inmediata que se trataba de una lesión grave compatible con una fractura”, añadió el profesional.
La Fiscalía tomó declaración a por lo menos cinco compañeros del denunciante. Según consta en el expediente, los testimonios coincidieron en señalar que el médico fue alcanzado por un golpe durante la disputa. También fueron convocados los árbitros que dirigieron el encuentro, quienes aportaron una versión sobre la secuencia previa a la agresión.
El informe médico confirmó la lesión y estimó un tiempo de curación e inutilidad para realizar sus tareas habituales superior a un mes.
El médico aseguró que las consecuencias de la lesión fueron mucho más allá del dolor físico. En su declaración, sostuvo que no pudo continuar normalmente con sus prácticas profesionales y que se vio afectado tanto en su actividad quirúrgica como en la atención de pacientes.
“Actualmente no puedo operar, no puedo atender correctamente en mi consultorio, no puedo expresarme con normalidad, debiendo alimentarme a base de comidas procesadas y con sorbete debido a la imposibilidad de masticar adecuadamente. Además del dolor físico, esta situación me ha generado un marcado estado de angustia y ánimo depresivo, al verme impedido de ejercer mi profesión y desarrollar mis actividades normales”, añadió el médico en su declaración.
A partir de las pruebas reunidas, la fiscalía solicitó que Villazur sea formalmente acusado por el delito de lesiones graves agravadas por haberse producido en un espectáculo deportivo. La imputación todavía no fue concretada: la audiencia prevista para formular cargos se suspendió por la ausencia del defensor del denunciado.
Los dirigentes de Adput, por pedido de Fernández, presentaron documentación y las imágenes que habían captado las cámaras de seguridad. Según consta en el expediente, también declararon los árbitros del cotejo. Los árbitros dijeron que hubo un forcejeo entre ambos profesionales en el que el médico le rompió la remera al denunciado y que Villazur lo golpeó por la espalda.
La audiencia deberá ser reprogramada. En esa instancia, la Fiscalía expondrá los elementos que considera suficientes para avanzar con la acusación y la defensa tendrá la oportunidad de responder a la imputación. Hasta el momento, no trascendió que alguna de las partes hubiera planteado una salida alternativa para resolver el conflicto.
El caso generó sorpresa en el ambiente de los profesionales que semanalmente compiten en este tipo de torneos. “Hay muchos que no entienden que estos son torneos para divertirse y no para sacarse toda la bronca. Espero que esto llegue a buen puerto porque no le hace bien a nadie”, sostuvo el odontólogo Lucas Graciano. El odontólogo Lucas Graciano consideró que estos torneos deben conservar su carácter recreativo y cuestionó que una discusión dentro de la cancha haya derivado en una lesión de semejante gravedad.
Por su parte, el arquitecto Julio Martínez sostuvo que el episodio debería servir para revisar conductas dentro de las competencias amateur. La causa ahora seguirá su curso en la Justicia, mientras se aguarda la nueva fecha para definir si el abogado será imputado formalmente.