06/08/2026
Dos años de prisión, de ejecución condicional, por el delito de usurpación por despojo cometido mediante violencia. La investigación correspondió a la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad II
En los Tribunales Penales, este jueves finalizó el juicio oral y público contra un comerciante (52 años) acusado por el delito de usurpación por despojo cometido mediante violencia.
El fiscal de la Unidad Especializada en Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad II del Ministerio Fiscal, Fernando Blanno, acompañado por las investigadoras Daniela Briz Tomás y Sofía Alderete Bimbi, fue el encargado de exponer su alegato de clausura ante la jueza María Alejandra Balcázar por el hecho ocurrido entre los días 30 de octubre y 4 de noviembre de 2024 en un terreno ubicado en pasaje Amenábar al 4300 de esta ciudad capital.
“En un pasaje sin salida y procedió a la apertura de una puerta en la pared y medianera para conectar el terrero con su propia vivienda y la colocación de un medidor eléctrico lo que revela la voluntad de ocupación. Tuvo el dominio pleno hecho, contrató herreros y les encomendó el retiro del cerramiento ajeno y el montaje del portón. Impartió las directivas en el lugar, aseguró el cierre con cadena, candados y conservó la llave que tuvo que ser entregada al momento de la restitución (el día 20 de mayo de 2025) lo que evitó una agravación del conflicto”, afirmó el Fiscal.
Luego de un cuarto intermedio, la jueza resolvió hacer lugar a la pretensión punitiva del MPF y dictarle la pena de dos años de prisión de ejecución condicional más el cumplimiento de reglas de conductas, entre ellas, la prohibición de realizaron cualquier tipo de hostigamiento y contacto a la víctima.
El despojo
Según la Fiscalía, entre los días 30 de octubre y 4 de noviembre de 2024, en el inmueble ubicado en pasaje Amenábar al 4300 de esta ciudad, el acusado con la finalidad de despojar de la posesión que el damnificado ejercía sobre dicho terreno, desplegó una serie de actos materiales y violentos.
Así, el 30 de octubre, mientras la víctima se encontraba en el inmueble junto a su esposa, el acusado se hizo presente en el lugar y, en actitud agresiva y alterada, lo expulsó del terreno, manifestándole que le pertenecía y que no podía permanecer allí.
Posteriormente, el 2 de noviembre, al intentar ingresar nuevamente al predio, la víctima advirtió que el acceso se encontraba obstruido por el automóvil del imputado colocado en el frente.
Finalmente, el 4 de noviembre, aprovechando que el damnificado no se hallaba presente en el inmueble, el acusado ingresó al mismo junto a un grupo de trabajadores a su cargo, a quienes impartió directivas para remover los postes y la tela de alambre que conformaban el cerramiento frontal del terreno, sustituyéndolos por un portón de chapas de zinc, el cual aseguró con cadena y candado, consumando de este modo el despojo de la posesión que ejercía la víctima sobre el mencionado inmueble.