01/08/2026
Después de que se difundieron videos que captaron las agresiones, el individuo fue acusado de amenazas, coacción y lesiones graves agravadas por violencia de género
La pesquisa de los supuestos abusos a dos ancianas en un geriátrico de Mar del Plata sigue progresando con nuevas acciones legales, pero el imputado se ha negado a declarar.
Este sábado se interrogó al cuidador, Nicolás Gastón Cichero, quien fue acusado de maltratar a dos residentes del establecimiento David. Sin embargo, optó por no contestar las preguntas del fiscal. Después de que se presentaron nuevos informes médicos, el hombre fue acusado de los delitos de amenazas, coacción y lesiones graves agravadas por violencia de género.
Después de que se difundieron imágenes de las cámaras de seguridad en las que, supuestamente, el empleado hostiga, insulta y amenaza a dos mujeres mayores mientras una de ellas era alimentada por otra persona, el caso salió a la luz pública.
Luego de que los encargados del geriátrico denunciaron, el trabajador fue cesado y arrestado más tarde por orden de la justicia. El fiscal Carlos Russo confirmó que el acusado solo expresó que no había amenazado a una excompañera de trabajo y, después, eligió permanecer en silencio durante la audiencia del sábado. Además, su defensa anunció que pedirá la excarcelación.
Una de las principales progresiones del caso fue que se cambió la calificación legal. Al principio, la investigación se llevaba a cabo por lesiones leves; sin embargo, un informe odontológico reveló que una de las víctimas había perdido dos dientes incisivos superiores debido a los ataques.
Según la fiscalía, esa herida es especialmente grave por la edad y el estado de salud frágil de la mujer, pues afecta su nutrición y puede llevar a otras dificultades médicas. La Policía confiscó el teléfono móvil del acusado durante la redada hecha para llevar a cabo su arresto, y este será objeto de peritajes.
Además, la fiscalía ordenó confiscar los dispositivos de grabación del geriátrico con el fin de examinar minuciosamente las imágenes guardadas y determinar si ocurrieron otros incidentes violentos que no se hayan reportado.
La meta es establecer si la cantidad de residentes que se vieron afectados fue mayor durante el periodo en que Cichero trabajó en el establecimiento. En el interín, los parientes de las dos víctimas siguen siendo actualizados acerca del progreso del expediente y la investigación sigue abierta.