15/07/2026
La fallecida había mantenido una relación de pareja con Maximiliano Pilepich, uno de los tres sindicados como autores del estremecedor asesinato, que recibirá la pena de prisión perpetua
Misterio en Lomas del Mirador: hallaron sin vida en una vivienda de la calle Brandsen al 3500 a Ariana Yanel González (36), quien la semana pasada había brindado como testimonio como testigo en el juicio por jurados que declaró culpables a los tres acusados del crimen y posterior desmembramiento del cadáver del trader Fernando ‘Lechuga’ Pérez Algaba.
La fallecida había mantenido una relación de pareja con Maximiliano Pilepich, uno de los tres sindicados como autores del estremecedor asesinato, que recibirá la pena de prisión perpetua. En su declaración ante el tribunal popular señaló a su ex novio y al también empresario Javier Ferrer como dueños del predio Renacer, de General Rodríguez, en donde mataron a la víctima fatal.
A partir del hallazgo de sus restos tras un llamado al 911, la justicia abrió una investigación por averiguación de causales de muerte. Es que, si bien todo indica que se trató de un suicidio, los investigadores deben determinar que no hubo instigación o que haya sido un crimen. La mujer fue encontrada por la Policía en una de las habitaciones de su casa, “colgada con una soga de una ventana”, precisaron voceros con acceso al expediente.
Una ambulancia fue convocada al lugar y el médico interviniente constató su fallecimiento. La vivienda quedó preservada para la realización de las pericias de rigor. En el caso interviene la UFI Temática de Homicidios del Departamento Judicial de La Matanza. El fiscal Adrián Arribas ordenó la realización de la autopsia. En el lugar del hecho la Policía secuestró cartas de despedida de la mujer, lo que indicaría que se trató de una decisión que tomó ella: todo está por probarse.
Una testigo que conocía desde adentro el predio Renacer
González no era una testigo ajena a la trama investigada en torno al macabro plan criminal que terminó con la vida de Pérez Algaba. Ella trabajó en la comercialización de lotes del emprendimiento ‘Renacer’, de General Rodríguez, a donde Pilepich y Nahuel Vargas, el otro de los sujetos declarados culpables, lo convocaron al trader para presentarle un negocio inmobiliario.
En su declaración como testigo ante el jurado popular, la mujer narró que había firmado documentación junto con Matías Gil (el otro declarado culpable) y Nahuel Vargas en una escribanía, que presuntamente fue el anzuelo para convocar a ‘Lechuga’ al encuentro mortal. Durante su declaración hizo referencia a personas vinculadas al predio, a la dinámica del lugar y a determinadas gestiones documentales realizadas en ese contexto.
Cabe recordar que horas después del crimen, las viviendas que se estaban empezando a edificar fueron derribadas por completo como parte del plan criminal para borrar evidencias. Según reveló el diario Clarín, la mujer también describió como “conflictiva” su relación con Pilepich y habló sobre el vínculo que este mantenía con Pérez Algaba: entre ambos existía una relación de “amor-odio”: Pilepich no soportaba al empresario, pero al mismo tiempo lo necesitaba y le debía dinero
La muerte de González se produjo después de que hubiera declarado ante el jurado popular que intervino en el proceso contra Pilepich, Nahuel Vargas y Matías Gil. Esa proximidad temporal, sumada al conocimiento que la mujer tenía sobre el predio Renacer y sobre las relaciones entre quienes quedaron involucrados en el expediente colocó el episodio bajo especial atención.
Por eso ahora la mira está puesta en el análisis de sus comunicaciones, los movimientos previos al deceso, las cámaras de seguridad de la zona y los testimonios de familiares, vecinos y personas de su círculo cercano.