07/07/2026
La Corte Suprema de Justicia había declarado la nulidad de un anterior juicio abreviado
En una nueva audiencia, la Unidad Fiscal de Homicidios II modificó la imputación de homicidio simple a homicidio cometido en estado de emoción violenta.

A más de dos años del homicidio de Víctor Oscar Morales (49), ocurrido en marzo de 2024 en la comuna de San José (Yerba Buena), el Ministerio Fiscal, la defensa y el imputado, Félix Lautaro Valentín Morales (21), volvieron a presentar un acuerdo de juicio abreviado luego de que la Corte Suprema de Justicia declarara la nulidad de la condena anterior, con la que había sido condenado el joven a ocho años de prisión.
La causa fue investigada por la Unidad Fiscal de Homicidios II, conducida por Carlos Sale, quien en esta ocasión estuvo representado por el auxiliar de fiscal Alejandro Andole.
En la audiencia realizada este lunes 6 de julio, las partes reformularon la acusación y modificaron la calificación legal de homicidio simple a homicidio cometido en estado de emoción violenta, pactando una pena de tres años de prisión de ejecución condicional, además del cumplimiento de reglas de conducta, entre ellas continuar con tratamiento psicológico. Durante la audiencia, el imputado manifestó: "Me hago responsable del hecho y acepto la condena".
El juez homologó el acuerdo al considerar acreditados los presupuestos de la nueva calificación legal y, como consecuencia, dejó sin efecto la medida cautelar que pesaba sobre el acusado —quien cumplía arresto domiciliario— y ordenó su inmediata libertad.
Los fundamentos
Durante la audiencia, la fiscalía sostuvo que la investigación permitió acreditar que el hecho ocurrió en un contexto de violencia familiar sostenida durante años. Según las declaraciones de familiares, la víctima mantenía una convivencia altamente conflictiva con el imputado dentro del mismo terreno familiar. Testigos señalaron que era una persona agresiva, que portaba machetes, profería insultos y amenazas de muerte de manera constante, arrojaba orina y otros desechos a sus sobrinos, y buscaba expulsar al joven de la propiedad tras el fallecimiento de su madre en 2021.
Además, los informes psicológicos y sociales incorporados a la causa concluyeron que Félix Morales creció en un contexto de vulnerabilidad económica y violencia intrafamiliar, perdió a su principal referente afectivo durante la pandemia y quedó conviviendo únicamente con su tío y su abuela, que no lo protegía. Los peritajes describieron que vivía en un estado permanente de alerta, miedo y aislamiento como mecanismo de protección.
En ese sentido, el representante del Ministerio Fiscal afirmó que existían "evidencias claras" de los presupuestos exigidos por la ley para la configuración del estado de emoción violenta, al verificarse una causa externa y excusable, ausencia de premeditación y una reacción espontánea ante un contexto prolongado de violencia y hostigamiento.
Al resolver, el magistrado coincidió en que el acusado actuó bajo un quiebre emocional provocado por ese escenario, valoró las amenazas de muerte con machetes y el contexto de violencia acreditado durante la investigación, concluyendo que el homicidio fue cometido en estado de emoción violenta.
El hecho
El 27 de marzo de 2024, alrededor de las 22:55 horas, Víctor Oscar Morales caminaba por la vereda sur de calle Frías Silva primera cuadra (comuna de San José, departamento Yerba Buena), mientras que su sobrino Félix Lautaro Valentín Morales circulaba por la vereda opuesta junto a un amigo. En esas circunstancias, el joven cruzó hacia donde se encontraba su tío y, hallándose en un estado de intensa alteración del ánimo que redujo su capacidad de reflexión y de control pleno de sus acciones, lo atacó con un arma blanca, provocándole múltiples heridas, cuatro de ellas penetrantes, que ocasionaron su muerte. Tras el hecho, se dirigió por avenida Camino del Perú hacia el sur, donde fue aprehendido por personal policial.