23/06/2026
El brutal hecho ocurrió este martes por la mañana en plena calle. Los delincuentes son intensamente buscados
Lautaro Fabrizio Lionel Servín, un joven de 17 años, fue asesinado por motochorros cuando iba camino a la escuela junto a su papá. El brutal crimen ocurrió en San Francisco Solano.
Fuentes policiales revelaron que el crimen ocurrió durante un intento de robo, los atacantes escaparon en moto y son intensamente buscados.
Según informaron, el hecho sucedió cerca de las 7:40, cuando Lautaro y su padre, Marcelo Servín, fueron sorprendidos por dos delincuentes que circulaban en una moto negra y roja, tipo enduro XR o Falcón. Ambos llevaban casco.
En ese momento intentaron asaltar al hombre y a su hijo, y uno de los ladrones disparó al menos tres veces. El adolescente cayó al piso y comenzó a convulsionar por el susto.
Un vecino del barrio, al ver la desesperante situación, asistió a la familia y trasladó al joven de urgencia en una camioneta al Hospital Oñativia. Allí, los médicos confirmaron que Lautaro tenía una herida de arma de fuego en la espalda, a la altura del hombro izquierdo. Pese a los esfuerzos de los profesionales, murió tras entrar en paro cardíaco.
En diálogo con la Policía, su papá Marcelo detalló que luego de los primeros disparos, su hijo tropezó y cayó.
El padre relató que, tras el ataque, su hijo intentó ayudarlo y fue entonces cuando los ladrones repitieron los disparos. “Escuché que dijeron ‘no murió’ y volvieron a disparar”, detalló Marcelo, según informaron fuentes policiales.
Otro vecino, Federico Rodrigo Vallejos, contó que escuchó una frenada y vio cómo los delincuentes atacaban a la víctima. "Escuché que uno gritó ‘matalo, matalo’ y después varias detonaciones", relató.
También, en medio del caos, un vecino identificado como Walter Miguel Fernández, efectivo de la Prefectura Naval, salió de su casa con su arma reglamentaria, se identificó y efectuó un disparo al aire para intentar frenar a los agresores, aunque no pudo precisar si logró herir a alguno.
La policía llegó rápidamente al lugar y preservó la escena del crimen, ocurrido en la calle Rivadavia, entre Torcaza y Benteveo. Se incautó el arma del prefecto para peritajes y se encontró una vaina servida en la calle.
Por el momento no fueron detenidos los agresores y la UFI N°4 descentralizada de Almirante Brown, a cargo de Scanzani, tomó el caso que se caratuló como "homicidio". Se ordenó la recolección de testimonios, el relevamiento de cámaras de seguridad y la intervención de la Policía Científica.
El fiscal Schafer también se presentó en el hospital y en la comisaría para supervisar la investigación. La DDI trabaja para identificar y detener a los autores del brutal ataque.