02/06/2026
Brahian Samir Kaber fue imputado por el homicidio de Rodrigo Nicolás Díaz. En la audiencia, el policía pidió perdón y dijo que eran amigos, pero el padre de la víctima rechazó sus disculpas
La mañana del domingo pasado en Villa Angelina no terminó en una reunión de amigos, sino en tragedia y un posterior intento de encubrimiento. Esta mañana, en una audiencia ante el juez Federico Moeykens Federico, el Ministerio Público Fiscal lo acusó por el delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. Y reveló qué dijeron los testigos del hecho: las dos mujeres que estaban con él y una testigo menor de edad que vio todo.
Según la auxiliar de fiscal, Carolina Brito Ledesma, el uniformado no solo disparó contra Díaz, sino que desplegó una serie de maniobras para desviar la investigación y borrar rastros.
De acuerdo a lo que reconstruyó la Unidad Fiscal de Homicidios, Kaber y las dos mujeres habían salido de noche y, luego, fueron a un “after” en el barrio La Bombilla. Al terminar, ya de día, se dirigieron a Villa Angelina para seguir bebiendo. Las jóvenes bajaron de la moto en la esquina de Ayacucho y Pasaje Bazán de Laguna y le pidieron a Kaber que no fuera él a comprar más bebidas para no dejarlas solas.
En ese momento, Díaz se acercó a conversar con ellas y tomó el arma, aparentemente para explicarles cómo debía guardarse. Al regresar, Kaber vio la escena, le quitó el arma de las manos, le colocó el cargador, la remontó y efectuó un disparo letal en el rostro de Díaz. La autopsia confirmó que la víctima falleció en el acto por un shock tras una lesión raqui-medular.
Una de las jóvenes aseguró que no vio a Kaver apuntar contra Díaz, pero la otra dijo que sí. De todas maneras, la auxiliar Carolina Brito (siguiendo instrucciones del fiscal Pedro Gallo) calificó el hecho como homicidio agrevado por el uso de arma de fuego y pidió formalmente la imputación del ahora ex policía (fue cesanteado tras el hecho).
Durante la audiencia, Kaber rompió el silencio. “Quería pedirle perdón a la familia, todo esto fue sin querer. 'Cachete' era un amigo mío. No soy una mala persona", declaró al asegurar llevaba 48 horas sin dormir. Sin embargo, sus palabras no conmovieron al padre de la víctima, quien estuvo presente en la sala. “Sus disculpas no me devolverán a mi hijo. Él dice ser su amigo, pero yo nunca lo conocí. Si lo fuera, no lo hubiera dejado ahí tirado; no buscó la forma de ayudar”, remarcó el hombre ante el juez.
La acusación entendió que la actitud posterior del imputado demostró falta de compromiso con la investigación. Abandonó a la víctima y no le prestó asistencia, tal como era su obligación por ser funcionario policial. Además, fue a su casa y se cree que puso a lavar la ropa que llevaba puesta, porque fue hallada húmeda en el lavarropas. Finalmente, en su domicilio y en otro de la par, secuestraron municiones de diversos calibres y marihuana.