29/05/2026
Un joven de 24 años fue asaltado mientras caminaba con su novia y le asestaron numerosas puñaladas en el cuerpo
En los Tribunales Penales, este viernes se llevó adelante una audiencia de control de aprehensión, formulación de cargos y pedido de medidas de coerción contra Celeste Abigail Arévalo, de 20 años, acusada de participar en un violento robo ocurrido en la capital tucumana, cuya víctima fue un joven de 24 años. La causa es investigada por la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos I, dirigida por la fiscal María del Carmen Reuter.
En esta oportunidad, intervino el auxiliar de fiscal Nahuel Lencina. Según la teoría del Ministerio Fiscal, el hecho sucedió el pasado 28 de este mes, alrededor de las 03:00 de la madrugada, cuando un joven caminaba junto a su novia de 17 años por calle Warnes al 600, al noreste de la capital tucumana.
En esas circunstancias, ambos fueron sorprendidos por la espalda por Arévalo y otro sospechoso identificado con el apellido Roldán, quien actualmente permanece prófugo. De acuerdo a la acusación, este sujeto atacó al muchacho con un arma blanca y le asestó numerosas puñaladas en la espalda, glúteos y piernas, provocándole lesiones que aún restan determinar y haciendo que cayera al suelo.
Luego, Arévalo habría aprovechado la situación para sustraerle el teléfono celular. Tras concretar el robo, ambos escaparon del lugar mientras la víctima quedó tendida en la vía pública hasta ser trasladada al hospital Padilla.
La imputada fue aprehendida durante la madrugada del jueves, cerca de las 03:50 horas, en la intersección de calles Murga y Walter Villafañe, luego de que la policía tomara conocimiento de que se estaba cometiendo un robo a pocas cuadras del lugar.
Tras enumerar las evidencias recolectadas hasta el momento, la Fiscalía le atribuyó provisoriamente el delito de robo agravado por el uso de arma blanca, en calidad de coautora. El Ministerio Fiscal solicitó la prisión preventiva de la imputada por el plazo de un mes al considerar que “coexisten los riesgos de fuga y entorpecimiento de la investigación”.
La defensa se opuso al pedido y solicitó medidas de coerción de menor intensidad. Finalmente, el juez interviniente resolvió hacer lugar a lo requerido por el MPF y ordenó el inmediato alojamiento de la acusada en un complejo penitenciario.