19/05/2026
La Unidad Fiscal de Robos y Hurtos I le dieron la condena de tres años y medio de prisión efectiva tras un juicio abreviado
En una audiencia realizada el martes 19 de mayo, la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos I, dirigida por María del Carmen Reuter, logró que se impusiera una pena de tres años y seis meses de cárcel efectiva contra el acusado, quien reconoció su responsabilidad en el hecho.
El episodio ocurrió el 2 de abril de este año, cerca de las 12:40, en la calle Anselmo Rojo al 400, en San Miguel de Tucumán. La víctima, embarazada de siete meses, cumplía tareas de reparto de boletas de la empresa CorresNoa.
En ese momento, Castillo la sorprendió por detrás y, mediante violencia física, le arrebató un bolso Wilson con un celular Samsung A06, documentación laboral y $30.000 en efectivo. Pese a la resistencia de la trabajadora, el delincuente escapó por los pasillos de la zona.
Vecinos acudieron de inmediato al escuchar los gritos, auxiliaron a la mujer —que fue trasladada al Hospital Avellaneda por dolores abdominales, aunque se confirmó que el embarazo no estaba en riesgo— y persiguieron al agresor.
Los residentes identificaron al atacante por su apodo y señalaron el lugar donde se escondía. Un testigo civil logró acorralarlo en una vivienda y recuperar el bolso con el celular y los documentos, aunque el dinero ya no apareció.
La policía motorizada lo detuvo minutos después, aún con la misma ropa deportiva usada en el robo. La Fiscalía validó la aprehensión y reunió pruebas: ruedas de reconocimiento positivas, testimonios de vecinos y pericias técnicas.
Ante la solidez de las pruebas, la defensa aceptó un juicio abreviado. El Ministerio Público Fiscal acreditó el delito de robo simple en calidad de autor.
La auxiliar fiscal Andrea Carlino subrayó que Castillo tenía antecedentes: el 15 de diciembre de 2025 había sido condenado a tres años de prisión condicional por robos agravados con armas y tenencia de drogas.
Por reincidencia, el MPF pidió seis meses de prisión efectiva por el nuevo hecho y la revocación de la pena condicional anterior, unificando ambas condenas en una prisión efectiva tras las rejas. La víctima fue informada y dio su conformidad al acuerdo.