12/05/2026
El hallazgo se produjo durante una requisa en la Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero. El socavón tiene 70 centímetros y está ubicado en los baños de los patios externos
En una inspección sorpresiva realizada durante la madrugada del domingo en la Unidad Penitenciaria Nº11 de Santa Fe, que agrupa a los presos de “alto perfil”, se descubrió una excavación de 70 centímetros de profundidad en el sector de baños de un patio externo.
Según informó Virginia Coudannes, vocera del Gobierno de la provincia, el hallazgo se produjo en el marco de controles rutinarios y llevó a la intervención inmediata de la Secretaría de Asuntos Penales del Ministerio de Justicia y Seguridad, que dispuso el cierre del lugar, la aplicación de sanciones y la apertura de una investigación interna.
“Las requisas a familiares, la revisión mediante escáneres y las inspecciones aleatorias y sorpresivas en los pabellones forman parte de los distintos anillos de control que se llevan adelante en todas las unidades penitenciarias”, explicó la secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri.
La funcionaria remarcó además que “en los próximos meses comenzarán a habilitarse nuevas unidades penitenciarias, entre ellas El Infierno, lo que permitirá profundizar aún más los controles, tal como lo plantea el gobernador Maximiliano Pullaro”. Y agregó: “Se terminó la etapa en la que los presos hacían lo que querían mientras la sociedad padecía las consecuencias”.
El hallazgo del túnel de 70 centímetros en la Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero, según precisó la vocera, es un ejemplo del tipo de situaciones que el Gobierno provincial pretende prevenir y sancionar mediante una combinación de controles sistemáticos, modernización de instalaciones y reformas legales orientadas a reforzar la seguridad penitenciaria.
En ese sentido, señaló que la actual gestión reforzó los controles en todas las unidades penitenciarias de la provincia mediante “requisas permanentes, controles exhaustivos de ingresos, scanners y nuevas medidas de seguridad internas”.
Durante la requisa en el patio externo del pabellón, los agentes detectaron en el sector de baños una excavación de unos 40 centímetros de ancho, 50 de largo y 70 de profundidad. Además, secuestraron un elemento punzante metálico de unos 40 centímetros de longitud.
Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad señalaron que el hallazgo vuelve a poner de relieve la importancia de los controles sistemáticos dentro de las unidades penitenciarias para anticipar y neutralizar posibles situaciones de riesgo.
En la actualidad, este pabellón alberga a más de 60 reclusos de “alta peligrosidad nivel 1″, clasificados de esta manera por su capacidad de liderazgo, su poder de fuego y su potencia para planificar fugas o ataques contra civiles o autoridades públicas. Para los internos ubicados en el sector del sistema que tiene los controles más duros, no hay talleres ni clases especiales y tampoco pueden mezclarse con los demás.
Sin embargo, el endurecimiento de los mecanismos y controles en esta unidad no estuvo exento de polémica, con denuncias contra los guardias por presuntos delitos como vejaciones, apremios ilegales y abuso de armas.