07/05/2026
Así lo definió el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°24 que consideró a Abel Guzmán como responsable del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego
Abel Guzmán fue condenado este jueves a 20 años de prisión por el crimen de su compañero de trabajo, Germán Medina, ocurrido el 20 de marzo de 2024 en la peluquería “Verdini”, en el barrio porteño de Recoleta. La querella y la fiscalía habían pedido perpetua.
En el debate, la fiscal general Ana Helena Díaz Cano había solicitado una pena de prisión perpetua al considerar que Abel Guzmán (45) había actuado con alevosía.
No obstante, los jueces Javier Esteban de la Fuente, Maximiliano Dialeva Balmaceda y Marcelo Roberto Alvero consideraron a Abel Guzmán responsable de los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con amenazas. Los fundamentos de la decisión se conocerán el próximo 14 de mayo.
Además, el tribunal dispuso, en línea con la solicitud que había hecho el MPF, que se obtenga extraiga el perfil genético del ahora condenado, de acuerdo a lo previsto en el artículo 4 de la Ley 27.759, que creó Registro Nacional de Datos Genéticos Vinculados con la Investigación Criminal.
En la primera audiencia, el 15 de abril, había hablado por primera vez ante los jueces Javier Esteban de la Fuente, Maximiliano Dialeva Balmaceda y Marcelo Alver. “Me cegué, no controlé mi ansiedad ni mi bronca, saqué el arma y disparé”, reconoció.
Durante el debate también declararon compañeros de trabajo y el dueño de la peluquería, Facundo Verdini, quien aseguró que Guzmán mantenía conflictos con el resto del personal por el uso de formol en tratamientos capilares, una sustancia cuestionada por sus efectos tóxicos. “Nos encerró ahí porque nos quería matar a todos”, declaró el empresario ante el tribunal.
Además, mencionó tensiones por el uso de formol y la calidad de los productos: “Al bajar la calidad, empezaron los problemas con la gente y con mis compañeros” y agregó que “no eran productos aprobados, hacían tratamientos caseros”.
Según la reconstrucción del caso, en ese contexto Guzmán tomó un arma y amenazó a sus compañeros: “Quédense quietos porque les vuelo la cabeza a los cuatro”. Minutos después, le disparó a Germán Medina y lo mató de un tiro en la cabeza. Toda la secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad del lugar.
“Me escapé porque tenía miedo de quedar preso, me angustié por lo que hice, de arruinar mi vida, la de mi familia. La de mis compañeros, la de Medina. A partir de ahí, cambió completamente mi mundo, me quedé desempleado, sin indemnización, sin futuro, no tengo las palabras para transmitir la angustia que me pasa por lo que viví”, expresó.