06/05/2026
A 20 años del femicidio, y tras la absolución de los acusados por el crimen ocurrido en 2006, Rosa Lebbos opinó que “se hicieron desaparecer todas las pruebas” y recalcó: “Vamos a seguir luchando”
Después de que la Justicia de Tucumán absolviera a César Soto, el principal acusado por el crimen de Paulina Lebbos, la hermana de la mujer asesinada en 2006 expresó el sentimiento de vacío que le dejó el veredicto del tribunal.
“En estos 20 años, a pesar de que lo dejó claro el Ministerio Público Fiscal, que el tiempo se lo lleva todo, para nosotros el tiempo pasó de otra manera. No hay ningún acusado ni responsable del crimen de mi hermana. Vamos a seguir luchando y no es en vano esta lucha que nos involucra a todos”, dijo Rosa Lebbos en diálogo con TN.
“Ahora sabemos que por un carril va la Justicia, que no está a la altura de las víctimas, y por el otro va la lucha inclaudicable de nosotros y todos los que nos acompañan. Ella está más presente que nunca, permanentemente”, expresó.
Con la voz quebrada, recordó a su hermana como “una persona sumamente sensible y bondadosa”, y aseguró: “No puedo entender cómo alguien puede interrumpir una vida así, y todo un aparato encubrir de manera tan alevosa el crimen de mujeres inocentes. La lucha sigue desde el mejor recuerdo de las víctimas. Ella nos sostiene”.
“Hicieron desaparecer las pruebas”: la herida que no cierra
La hermana de Paulina reconoció que, aunque mantiene la esperanza por obtener justicia, la realidad es otra: “Soy realista y sé que hicieron desaparecer las pruebas. No cabe duda de que a todos, no solo a nosotros, no surgen más que interrogantes”.
Paulina Lebbos tenía 22 años y una hija de cinco cuando la asesinaron en febrero del 2006. Su familia la buscó durante 13 días hasta que un vecino encontró su cuerpo en la Ruta 341, a 30 kilómetros de San Miguel de Tucumán.
La autopsia determinó que murió asfixiada por estrangulamiento y presentaba signos de violencia extrema.
A lo largo de los años, la causa estuvo contaminada y, para Rosa, el fallo judicial que absolvió a Soto por el beneficio de la duda y dejó sin cargos a Sergio Kaleñuk, fue el desenlace de un proceso marcado por irregularidades. (Fuente: TN)