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13/03/2026

Virginia Mercado confirmó que Paulina iba a la casa de Soto cuando desapareció

La última persona en verla con vida aseguró que su amiga sufría por las reiteradas escenas de celos que el acusado le hacía y relató un episodio de violencia física

Uno de los testimonios más esperados en el juicio por el homicidio de Paulina Lebbos ocurrió hoy: el de Virginia Mercado, amiga de la víctima y última persona conocida en verla con vida. La mujer relató, como en otras oportunidades, que ambas salieron a bailar la noche del 26 de febrero de 2006, tomaron el mismo remis, ella se bajó en su departamento y Paulina continuó viaje a solas con el chofer, rumbo a la casa de su novio, César Soto.

Mercado también relató que su amiga padecía constantes escenas de celos por parte de su novio, hoy acusado por el homicidio. Incluso, especificó cómo tuvo que acogerla una madrugada en su casa porque Paulina logró escapar de un intento de ahorcamiento.

La testigo contó que en el año 2005, cuando ella y dos amigas estaban reunidas en su departamento, recibió un llamado de Paulina cerca de las tres de la mañana. “Paulina llama al departamento, preguntando si podía ir. Llama al fijo preguntando si podía ir, porque había peleado con el novio. Yo le respondo que sí. Habrá demorado entre 20 y 30 minutos en llegar, le paso la llave, cuando ella sube y abre la puerta se pone mal, empieza a llorar”, declaró Mercado.

“Nosotras le preguntamos qué le había pasado y nos cuenta que estaba discutiendo, que estaba peleando con el novio por temas de celos. Él intentó agarrarla del cuello, ella se pudo soltar, salió corriendo y se escapó a una estación de servicio que está cerca del domicilio de él”, recordó. Y agregó “ella se dio cuenta que él la estaba persiguiendo, entonces agarró un vehículo cualquiera para llegar al departamento. Esa fue la situación concreta que me comentó y no solo a mí, también estaba mi compañera”.

Además, Virginia confirmó lo que había declarado con anterioridad: que dos días antes de la desaparición, Soto llamó a Paulina cuando ella estaba estudiando en su departamento y que, al cortar, la joven le contó que “ya la estaba rastreando”. Además, ratificó que horas antes de la fatídica noche, Paulina le contó que estaba molesta con Soto porque él la había llamado acusándola de mentirle y reclamándole que “le habían dado la cana” y que la habían visto en la calle con alguien cuando ella le dijo que se iba a estudiar.

En ese sentido, sus dichos coincidieron con los testimonios del padre y los hermanos de Paulina, que coincidieron en que la joven vivía bajo las constantes amenazas y agresiones del imputado Soto.

La ultima Noche

Mercado compartió con el tribunal el relato de la última noche que compartió con su amiga. Indicó que el sábado 25 de febrero ambas rindieron y aprobaron la materia Publicidad de la carrera de Comunicación Social y que, por ello, decidieron salir a festejar. Paulina confirmó durante la tarde su presencia, luego de que su novio le asegurara que esa noche él estaría trabajando.

Pasada la medianoche, Paulina llegó al departamento de su amiga, en La Rioja al 400. Virginia Mercado contó que allí ya estaban los demás miembros del grupo que iba a salir esa noche: su hermana, Fabiana Mercado; su primo, Alejandro Aramayo y su amiga Gisella Renni. Paulina se cambió en la habitación y todos salieron rumbo al boliche Gitana, en la zona de El Abasto.

Siempre de acuerdo al relato de Virginia, cerca de las 6.30 ella y Paulina perdieron de vista al resto del grupo y recibieron un mensaje de Gisella informándoles que ya habían abandonado el boliche. Por ello, las dos jóvenes hicieron lo mismo, caminaron hasta la avenida Alem y allí abordaron un remis que las llevó hasta el departamento de Virginia. Ella bajó, buscó la mochila de Paulina, volvió al remis, se la entregó y le preguntó si estaba segura de seguir viaje hasta la casa de su novio. Ella le dijo que sí y se fue. Nunca más se supo de ella.

La defensa de Soto

El abogado que representa al acusado por el homicidio interrogó a Virginia con especial interés en el rol de otras tres personas: una pareja de vecinos de Soto y su compadre, Jorge Jiménez.

En ese sentido, Roque Araujo consultó detalles sobre los últimos dichos de Paulina en el remis: la joven le dijo a su amiga que continuaría viaje hasta la casa de su novio y que, si él todavía no había llegado, ella podría esperarlo en casa de una pareja de vecinos con quienes tenía confianza. El hombre, aseguró, era de apellido Díaz y su novia estaba embarazada. No aportó más datos porque, asegura, sólo los conocía por los dichos de Paulina.

Las preguntas también estuvieron dirigidas al rol que jugó Jorge Jiménez, amigo íntimo de Soto y padrino de la hija que él tenía con Paulina. Ambos trabajaban en el mismo bar. El 25 de febrero, sin embargo, Jiménez pidió permiso para faltar, argumentando que debía ir a una fiesta en el campo. Pese a ello, comenzó a mandar mensajes a Paulina, la novia de su propio amigo, preguntándole si pensaba salir y dónde iba a estar. La situación perturbó a la joven porque, además, era acosada por teléfono por el padre de Jiménez.

Sin mención al encubrimiento

Durante la audiencia apenas se mencionó el hecho de que Virginia Mercado tiene una causa abierta por presunto encubrimiento del crimen de su amiga. De hecho, la mujer confesó en febrero haber mentido en sus declaraciones con el objetivo de encubrir al asesino.

Sin embargo, se cree que lo hizo sólo para acceder a una pena en suspenso, ofrecida por la Fiscalía a cambio de su confesión. La situación fue advertida por el juez Patricio Prado quien rechazó el acuerdo de juicio abreviado al darse cuenta de que Virginia afirmaba que estaba encubriendo a alguien pero no recordaba a quién.

El hecho de que ella haya confesado ya el encubrimiento no puede ser tenido en cuenta en este juicio como prueba ni tampoco puede afectar la credibilidad de su declaración, según lo establecen las leyes.

Próximos testigos

Las defensas y la fiscalía trabajarán en acortar la lista de testigos prevista para los próximos días y limitarla a personas que puedan aportar datos más allá de los que ya dieron en declaraciones anteriores.

Las audiencias se reanudarán el lunes con las declaraciones de los hermanos Goitea, los baqueanos que hallaron el cuerpo de Paulina a la vera de la ruta 341 y que fueron amenazados por miembros de la comisaría de Raco para que negaran el hecho. (fuente: tendencias de noticias)