16/12/2025
La joven de 25 años se encontraba suspendida tras haber sido descubierto el material fílmico y, en su defensa, había explicado que lo grabó y difundió por "necesidad" económica
Después de un sumario administrativo iniciado por la publicación de contenido erótico en redes sociales mientras usaba su uniforme de servicio, la oficial Nicole Verón, fue echada de la Policía de la Ciudad.
La joven de 25 años se encontraba suspendida tras haber sido descubierto el material fílmico y, en su defensa, había explicado que lo grabó y difundió por "necesidad" económica.
La agente que comerciaba con sus videos en TikTok e Instagram, entre otras plataformas, fue exonerada en la noche del lunes de la fuerza porteña por medio de la Orden del Día Institucional (ODI) número 232, según reportó la agencia Noticias Argentinas.
"El secretario de Seguridad (Maximiliano Piñeiro) dispuso a partir del día de la fecha, la Exoneración del Oficial Nicole Gabriela Verón, porque la conducta enrostrada a la encartada repulsa la ética y el decoro que deben prevalecer en el accionar de todo funcionario público, colisionando palmariamente con los principios y valores rectores de la vocación policial", indicó el documento.
Verón había sido separada de su tarea al descubrirse su actividad paralela, por lo que realizaba servicio pasivo. Hacía tres años que trabajaba como policía, y antes de ser suspendida estaba con licencia médica. Justamente, según ella misma explicó a fines de noviembre último, la reducción de su salario por ese motivo la había llevado a buscar un ingreso paralelo.
La agente sostuvo que es madre y que debe sostener a su familia, por lo que buscó "otra salida laboral" durante su rehabilitación en materia de salud física y mental, ya que estaba con " tratamiento psicológico y psiquiátrico prolongado por un hecho de violencia de género" sufrido en junio por parte de su ex pareja. "Quedé con secuelas de epilepsia, tuve dos paros cardíacos a causa de esto", contó en declaraciones televisivas.
Al salir a la luz el caso, se viralizaron varios videos que subió junto a otra mujer, que no fue identificada, en las que "se observa a dos femeninos jugando al pool, vistiendo el uniforme de esta Institución, sin ningún tipo de distintivo que logre individualizarlas, invitando a quien lo visualice, a comentar y realizar lo que pidan, siempre con una notoria actitud insinuante, haciendo un uso indebido de las prendas y equipo policial asignado", según expresa la decisión de las autoridades que comunicaron la expulsión de Verón.
Allí también se especifica que "dicha conducta irregular e indecorosa de la oficial de mención, afecta notablemente el prestigio de la institución a la cual pertenece y, lejos de atentar contra la libertad de expresión, resulta a contrario sensu para preservar el orden y la tranquilidad pública como así también los principios rectores de la gestión de la Seguridad Publica plasmados en la Ley 5688".
Sueldo insuficiente
De acuerdo con el testimonio brindado públicamente por la joven, ella comenzó a vender material "en octubre", cuando ya no cumplía funciones y percibía "la mitad del sueldo" y añadió: "Son $600.000 y no alcanza para mucho". También señaló que no pretendía afectar a la fuerza y que desconocía la prohibición de utilizar la indumentaria oficial en ese tipo de producciones.
En diálogo con Telefe, comentó que el incremento de exposición la llevó a vivenciar situaciones "de acoso" en las redes sociales, aunque cuenta con respaldo de su entorno. Indicó que pasó de 60.000 a 120.000 seguidores en Instagram y que la viralización del caso intensificó las críticas y la atención pública.
Más allá de la posibilidad de la exoneración de la fuerza de seguridad que ahora se concretó, entonces sostuvo que no deseaba continuar su carrera policial por considerar que "el sueldo no es acorde a los riesgos que corre un oficial durante su trabajo ni tampoco los beneficios que recibe".