11/04/2025
El juez de impugnación rechazó el pedido de la defensa técnica para que la imputada permanezca con arresto domiciliario
La causa está a cargo de la Unidad Especializada de Robos y Hurtos III del Ministerio Fiscal. Se mantiene la medida privativa dispuesta el pasado jueves 3 de abril por el término de tres meses.
Por el delito de amenazas coactivas agravadas en perjuicio de distintas autoridades provinciales y judiciales, Marcela Noemí Díaz, concubina de Miguel Eduardo Figueroa (conocido como “Miguelón”), continuará con prisión preventiva por tres meses.
El juez de impugnación, Eudoro Ramón Albo, rechazó este viernes el recurso presentado por su defensa técnica contra la resolución dispuesta el pasado jueves 3 de abril por el juez Guillermo Di Lella. Al momento de las réplicas, el fiscal de la Unidad Especializada de Robos y Hurtos III del Ministerio Fiscal, Carlos Picón, acompañado por el auxiliar de fiscal, Benjamín Zavalía, señaló que persisten los peligros procesales (de fuga y falta de arraigo –por inexactitud de domicilio-).
Durante la audiencia, el titular de la UFI adelantó una medida por practicarse conforme al audio donde se escucharía a Díaz (luego que “Miguelón” le solicite la difusión del mensaje a la prensa -ver aparte-).
De esta manera, el representante del MPF adelantó que a los fines del cotejo de voz se pidió colaboración a la Policía Federal para su posterior análisis, para brindar mayores certezas.
Finalmente, el juez interviniente resolvió no hacer lugar al recurso de impugnación interpuesto y confirmar la resolución antes mencionada.
Asimismo, dispuso que la OGA oficie al penal de Delfín Gallo a los fines de que en un futuro constate la efectiva conectividad de las audiencias virtuales (caso contrario realice el traslado hacia los tribunales a los fines de su realización).
Finalmente, Abdo recomendó al Ministerio Público Fiscal que la investigación concluya a la mayor brevedad posible dando también intervención a la Defensoría de Menores y a la DINAYF para preservar el interés superior del niño.
La teoría del caso
Según la Fiscalía en circunstancias que “Miguelón” Figueroa se encontraba privado de su libertad en el marco de las causas sobre homicidio agravado (legajo S-014744/2021 y legajo S-322788/2020) donde actuaron como fiscales Ignacio López Bustos y Carlos Sale respectivamente, y habiendo sido trasladado al penal de Marcos Paz, en la provincia de Buenos Aires (perteneciente al servicio penitenciario Federal) en fecha 6 de septiembre de 2024, por orden emitida por el juez del Colegio de Jueces y Juezas del Centro Judicial Capital, Gonzalo Ortega, incidente en el que previamente emitió dictamen el fiscal Pedro Gallo, habiendo fallecido su hijo el día 16 de marzo del corriente año, fue que el acusado en fecha 17 de marzo solicitó por escrito presentado por su defensa técnica su traslado a Tucumán (para asistir al velorio) y aprovechando que las autoridades del penal de Marcos Paz le permitieron hacer una llamada telefónica a su esposa, concubina o ex pareja (Marcela Noemí Díaz) acordó grabar un mensaje de audio vía whatsapp dirigido al gobernador Osvaldo Jaldo, al juez Gonzalo Ortega y los fiscales Ignacio López Bustos, Carlos Sale y Pedro Gallo a quienes amenazó de muerte como así también a sus familias diciéndoles que pagarían por lo que le estaban haciendo.
A través de este mensaje intimidatorio, buscaba amedrentar y presionar al más alto funcionario del poder Ejecutivo de Tucumán y las demás autoridades judiciales que intervinieron, tanto en su traslado como en los procesos condenatorios (por los delitos de homicidios agravados) a los fines de coaccionarlos para que accedan a su pedido de viajar hacia Tucumán.
En esas circunstancias, la mujer concubina conociendo el contenido amenazante del audio y con la intención que sea escuchado por otras personas, siendo las 09:55 horas del lunes 17, envió desde su teléfono celular dicho audio a una periodista quien a las 14:43 horas de ese mismo día decidió compartirlo al fiscal Sale y éste hizo lo propio con las otras víctimas.
Todo ello con el fin de amedrentarlos y lograr obtener presiones o coacción, para el traslado que había pedido ese mismo día “Miguelón” por escrito.