04/11/2026
El marinero se encontraba en un velero que viajaba de Oregón hacia Samoa Americana cuando perdió comunicación con las autoridades
El hombre y su mascota fueron salvados con vida tras un largo tiempo a la deriva en el océano Pacífico, durante más de dos meses.
Su embarcación sufrió daño mientras navegaba y desde agosto no se habían tenido noticias. La operación de rescate estuvo dirigida por la Guardia Costera de Estados Unidos, en colaboración con un barco de carga.
De acuerdo con la información proporcionada por la Guardia Costera, el marinero había zarpado de Astoria en Oregón con rumbo a Pago Pago en Samoa Americana en su barco llamado Willow Wind.
El último contacto con el marinero ocurrió el 20 de agosto. Fue solo el 24 de octubre que se recibió reportes sobre su desaparición, lo que activó la búsqueda.
Cuatro días más tarde, el Centro de Coordinación de Rescate de Alameda recibió un aviso de una baliza de emergencia registrada a nombre del velero. A partir de esta señal, las autoridades organizaron el envío de varias aeronaves y solicitaron ayuda de barcos que estuvieran en la zona.
El martes 27 de octubre, un helicóptero encontró la embarcación, que estaba a la deriva y con las velas dañadas. El barco mercante Grand Orion se acercó para brindar asistencia y llegó durante la madrugada del miércoles 28. Sin embargo, las condiciones climáticas adversas y el intenso oleaje dificultaron un rescate seguro.
Finalmente, al día siguiente, un helicóptero de la Estación Aérea de la Guardia Costera en San Diego logró evacuar al hombre y su perro del buque mercante. La operación se llevó a cabo aproximadamente a 185 kilómetros al suroeste de la isla Catalina en California. Ambos fueron trasladados a San Diego.
Tras el rescate, el marinero fue llevado al Hospital Scripps Mercy para una evaluación médica. Según reportaron medios de comunicación estadounidenses, no tenía lesiones graves, aunque enfrentaba dificultades al caminar.
El comandante Jason Nguyen, encargado del centro de mando del Distrito Suroeste de la Guardia Costera, enfatizó la colaboración entre los equipos de rescate y la tripulación del barco mercante.
También subrayó la relevancia de contar con dispositivos de comunicación de emergencia y dejar informado a alguien en tierra sobre el plan de navegación, esto para facilitar la localización en caso de cualquier eventualidad.