13/10/2026
El ataque alcanzó una instalación petrolera en Saná, bajo control de los rebeldes hutíes. Las explosiones se escucharon en distintos sectores de la ciudad, mientras crece la tensión entre ambas partes y aumentan las amenazas de represalias
La coalición militar liderada por Arabia Saudita bombardeó este martes 13 de octubre el principal depósito de combustible de Saná, la capital de Yemen, en una nueva escalada del conflicto armado con los rebeldes hutíes, que controlan la ciudad desde 2014.
El ataque se produjo después de que la alianza militar advirtiera sobre una operación en la zona y pidiera a los civiles que se alejaran de las instalaciones petroleras. Según medios vinculados a los hutíes, los bombardeos alcanzaron la Estación Central de Al Sabaha, perteneciente a la empresa estatal Yemen Petroleum Company.
Las explosiones se escucharon en distintos puntos de la capital, aunque inicialmente no se había establecido con precisión la magnitud de los daños. La compañía petrolera sostuvo que el depósito no tenía reservas de productos derivados del petróleo al momento del ataque y afirmó que el suministro no se vería afectado.
La ofensiva generó preocupación entre los habitantes de Saná ante el temor a posibles problemas de abastecimiento. En algunas estaciones de servicio se registraron largas filas de vehículos, mientras las autoridades locales seguían de cerca la situación.
Amenazas de represalias
El bombardeo se produjo en medio de un aumento de las hostilidades entre la coalición encabezada por Arabia Saudita y los hutíes, respaldados por Irán. En los últimos días, los rebeldes intensificaron sus ataques contra objetivos saudíes, incluidos aeropuertos e instalaciones estratégicas.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, advirtió que su grupo respondería a los ataques contra Saná y mencionó posibles objetivos en Arabia Saudita, entre ellos instalaciones de la petrolera estatal Aramco.
La escalada ocurre después de una serie de ataques que provocaron víctimas y daños en territorio saudí, incluido un ataque contra el aeropuerto internacional de Riad. Las autoridades saudíes respaldan a las fuerzas del Gobierno yemení reconocido internacionalmente, que combaten a los hutíes por el control del país.
Mientras continúa el intercambio de amenazas, el alcance de los daños en la instalación petrolera y las posibles consecuencias sobre el abastecimiento de combustible permanecían bajo evaluación. La situación mantiene en alerta a la región ante el riesgo de nuevos ataques y una mayor expansión del conflicto.