15/09/2026
La mujer experimentó siete paros cardíacos horas después de recibir una inyección de un supuesto complejo vitamínico
En Ceilândia, una ciudad brasileña, falleció una profesora de 50 años después de experimentar un shock, tras recibir un tratamiento estético para la caída del cabello en un salón de belleza.
El dramático suceso tuvo lugar el sábado pasado, cuando Lidiane Gomes comenzó a sentirse mal después de recibir una inyección en los glúteos de un presunto complejo vitamínico.
Como relató su esposo, Valdeci Alves, Lidiane empezó a sentir malestar y a toser tras el procedimiento, lo que le causó una fuerte reacción alérgica.
“Parecía que la había pillado una tormenta, porque estaba muy mojada, sudaba mucho y le faltaba el aire”, dijo al sitio g1. La mujer “ya tenía dificultad para hablar”, explicó al Correio Braziliense.
Dado lo serio de la situación, la llevó a un centro médico, donde los doctores intentaron revivirla y le pusieron un tubo. No obstante, la mujer no pudo sobrevivir después de haber experimentado siete paros cardíacos.
La persona responsable del salón de belleza se presentó ante la comisaría, pero se negó a testificar. Se identificó como biomédica frente al pariente de la víctima.
Con el fin de determinar la causa precisa de la muerte, la Policía ha confiscado los frascos del producto para analizarlos y está a la espera de los resultados de las pericias realizadas por el Instituto Médico Legal (IML) y el Instituto de Criminalística.
Los productos confiscados incluían ácido hialurónico, niacinamida con péptidos, GHK-Cu, nicotinamida y colágeno de placenta ovina. Los investigadores todavía están tratando de determinar con precisión qué sustancia se administró a la profesora.
El caso fue etiquetado como homicidio culposo y práctica ilegal de la medicina.
Valdeci aseguró no saber que Lidiane se sometería al procedimiento y que, además, no era habitual que ella asistiera a esa sala en particular. “No tenía ningún problema de salud, solo bronquitis asmática desde la infancia. No tomaba ningún medicamento con regularidad. La caída del cabello también era normal, nada excesivo. Todo lo contrario, tenía mucho pelo”, declaró.
“Quiero justicia. Fue homicidio, incluso si fue homicidio involuntario, incluso si no tenía intención de matar, fue imprudente. No preguntó si mi esposa padecía alguna enfermedad, no le hizo ninguna prueba de alergia”, dijo Valdeci.
Lidiane tenía una hija de 26 años que era doctora. “La pregunta que nos atormenta es: ¿por qué aceptó tomarlo? Estaba tan ilusionada con la profesión de nuestra hija, y al final le dieron este medicamento que le costó la vida a mi esposa", expresó con pesar.
El salón de belleza no tenía licencia sanitaria ni estaba registrado, según lo confirmó la Secretaría de Salud.
Asimismo, el edificio estaba registrado como de uso únicamente residencial y no contaba con permiso para llevar a cabo actividades comerciales relacionadas con la salud o la estética.