09/09/2026
El martes, Ed Miliband, quien es el ministro de Asuntos Exteriores británico, comunicó que se prohibirían las importaciones procedentes de los asentamientos israelíes en Cisjordania
La medida provocó una fuerte reacción por parte de Israel, que acusó al gobierno británico de estar “trabajando sistemáticamente en contra” del país y anunció la prohibición de entrada a Israel a 12 legisladores británicos. Según informes, también se le ordenó a Gran Bretaña cerrar su consulado en Jerusalén Este en 30 días, reportó la cadena CNBC.
Mientras que el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, tildó de "mentiras escandalosas" las denuncias de Miliband sobre una supuesta "limpieza étnica" en Cisjordania, un vocero del gobierno israelí no estuvo disponible inmediatamente para emitir comentarios.
Saar alertó en una declaración: “El mensaje para todos los gobiernos que nos perjudican es claro: perderán su influencia y relevancia en la región”.
Miliband afirmó a la BBC el miércoles por la mañana que el gobierno británico se sentía obligado a denunciar lo que sucedía en Cisjordania y que las sanciones eran una respuesta al temor "profundo" de que esperar más tiempo haría que fuera "demasiado tarde" para mantener la solución de dos Estados.
“Ni nosotros ni nuestros aliados podíamos quedarnos de brazos cruzados, pasivos e impotentes ante esta destrucción de la solución de dos Estados”, declaró y agregó que el Reino Unido no podía simplemente no hacer nada por miedo a la respuesta de Israel.