14/08/2026
En un mitin en Nueva York, el presidente de los Estados Unidos lo declaró y garantizó que las fuerzas iraníes están siendo derrotadas con firmeza
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, dijo este viernes que "pronto" proclamará al estrecho de Ormuz como parte del territorio estadounidense y garantizó que las tropas iraníes en el área están siendo vencidas con contundencia.
“Muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos. Es cierto”, Trump dijo con una leve sonrisa, durante un mitin político en una academia policial de Nueva York. “Después de que terminemos de derrotar a Irán, que está siendo derrotado muy mal”, agregó.
La declaración del presidente tuvo lugar en el contexto de un incremento en la tensión con Irán y de sus constantes declaraciones acerca del progreso de las medidas de Estados Unidos contra el gobierno iraní, liderado por los ayatollahs en Teherán, con la intención explícita de terminar con su polémico programa nuclear y provocar una insurrección popular.
Trump no proporcionó más información acerca de su plan para integrar el estratégico paso marítimo en el territorio de los Estados Unidos.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel bombardearon a Irán, lo que provocó la muerte del ayatolá Ali Jamenei. Teherán, en reacción a ese ataque, tomó el control de facto de una gran parte del estrecho de Ormuz, que es una vía esencial para la transportación de energía y otros productos elementales del comercio global.
Simultáneamente, con la finalidad de frenar la economía iraní, Estados Unidos mantiene un cerco sobre los puertos de Irán. “Tenemos el bloqueo. Ningún barco pasa a menos que nosotros lo queramos”, dijo Trump en el evento de Garden City, Nueva York, frente a una multitud de seguidores y policías que lo vitoreaban.
El estrecho de Ormuz, que une el golfo de Omán con el golfo Pérsico, es una de las principales vías marítimas para la comercialización global de hidrocarburos. Cualquier limitación al tráfico por esa ruta puede tener un impacto en el suministro de energía a nivel internacional y ejercer presión sobre los precios del petróleo.
Por otra parte, el viernes pasado Trump confirmó que un nuevo portaaviones sustituirá al USS Abraham Lincoln, que ha estado en Medio Oriente durante más de medio año.
Antes de partir hacia Nueva York, el mandatario respondió a una pregunta sobre la situación en la Base Aérea Andrews, en Maryland: “Ese buque será reemplazado por otro buque similar”.
Según diversas fuentes, el USS George Washington es el barco al que Trump mencionó y actualmente se encuentra en tránsito hacia Medio Oriente. Los dos portaaviones son de propulsión nuclear y son clase Nimitz. El jueves, el nuevo barco fue avistado en el estrecho de Malaca, cerca de las costas malayas; se anticipa que en los días venideros arribe a la región.
El USS Abraham Lincoln, luego de cruzar el Pacífico, dejó el puerto de San Diego en noviembre del 2025 y a principios de este año arribó al océano Índico. Desde ese momento, únicamente llevó a cabo dos escalas cortas de aprovisionamiento: en julio, en Omán; y en diciembre, en Guam.
La larga permanencia del portaaviones en el área provocó la crítica de los familiares de los marinos y de los miembros del Congreso estadounidense. Esta semana, senadores demócratas solicitaron aclaraciones acerca de reportes que mencionan intentos de miembros de la tripulación de tirarse por la borda, contaminación del agua, problemas con el abastecimiento y un deterioro en la salud mental de los tripulantes.
Trump minimizó esas acusaciones y afirmó que el USS Abraham Lincoln "no lleva ni de lejos el tiempo necesario" desplegado. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, además desestimó los reportes y sostuvo que la condición del portaaviones fue "distorsionada". El funcionario aseguró que el Pentágono asegura que cada barco y su tripulación cuenten con los recursos requeridos y señaló que algunos despliegues militares son más largos que otros.