12/08/2026
Este miércoles, el Gobierno de Colombia comunicó que pidió asistencia de equipos de rescate provenientes de cuatro naciones: Israel, Ecuador, El Salvador y Estados Unidos
A las 48 horas del terremoto de magnitud 7,4 que asoló el noroeste de Colombia y que ha dejado hasta el momento un balance parcial de 240 fallecidos, decenas de rescatistas seguían tratando de hallar supervivientes entre los escombros de edificios derrumbados en varias urbes.
Este miércoles, el Gobierno de Colombia comunicó que pidió asistencia de equipos de rescate provenientes de cuatro naciones: Israel, Ecuador, El Salvador y Estados Unidos.
David Tamayo, quien fue nombrado líder de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), anunció a los medios que Colombia solicitó ayuda solo a esos gobiernos, ya que cree que sus equipos tienen las certificaciones nacionales e internacionales requeridas para cumplir con las labores necesarias.
“En aras de anticipar el agotamiento de nuestros recursos en las operaciones de búsqueda y rescate, estamos empezando a formalizar apoyos, peticiones o solicitudes de apoyos de equipos de búsqueda y rescate de Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel. Estos equipos de búsqueda y rescate deben ser equipos certificados a nivel internacional y reconocidos por sus respectivos países", indicó, según informes de la cadena estadounidense CNN.
El funcionario enfatizó: “Solo estaremos aceptando el apoyo por parte de estos países”.
El canciller Omar Bula comunicó en el mismo mensaje que Colombia ha recibido varias propuestas de ayuda humanitaria y que los aviones con asistencia, entre ellos algunos provenientes de El Salvador y México, ya han empezado a llegar.
En respuesta a la solicitud del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, Estados Unidos envió dos grupos de rescatistas para ayudar en las tareas de búsqueda en las áreas afectadas.
La entidad comunicó en X que el Departamento de Estado de Estados Unidos, a pedido del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, envió equipos técnicos para búsqueda y rescate urbano (USAR) provenientes de los condados californianos de Los Ángeles y virginianos de Fairfax con el propósito de respaldar las tareas en Colombia.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia informó que ha recibido 202 cadáveres, pero las autoridades regionales han reportado un total de 240 víctimas fatales. La entidad hizo público el listado oficial de los fallecidos cuya identidad fue verificada, incluyendo a cinco menores.
De acuerdo con el informe oficial, los afectados eran de Quibdó, Buga, Sevilla, Tuluá, Belén de Umbría, Manizales, Pereira y Cali. La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales), por otro lado, emitió un comunicado en el que estima que 241 personas han muerto a causa del terremoto.
Según el balance que Asocapitales hizo público, 172 de ese total tuvieron lugar en capitales de departamento: 9 en Quibdó, 6 en Manizales, 74 en Cali y 83 en Pereira. La plataforma en línea Colombia te busca calculó que a las 15.30 de la hora local (17.30 de Argentina) quedaban pendientes de localizar 4.181 individuos, mientras que 973 ya habían sido encontrados.
El presidente De la Espriella declaró duelo nacional de tres días debido a la magnitud de la tragedia. El Gobierno nacional, a través de un decreto emitido por la Presidencia, expresa su gran pesar por las muertes que ocurrieron durante el sismo del 10 de agosto de 2026 y se solidariza con el duelo de los allegados y familiares de los afectados.
En Manizales, una de las ciudades más impactadas por el terremoto, se podía ver una escena con estructuras dañadas, muchas de ellas destruidas. CNN reportó que la catedral icónica sufrió daños graves.
CNN informó que un residente de la región, Sebastián Aristizábal, colombiano que estaba conduciendo su vehículo en el área durante el terremoto, declaró: “Al principio fue un movimiento y pensé que me había quedado sin aire en las llantas, después me bajé y fue terrible ver los movimientos de los edificios en ese momento”.
Aristizábal asegura que, aparte de humo y vapor, observó a personas orando y abrazándose entre sí, buscando consuelo sin conocerse. “Fue una sensación terrible”, rememora.
Aristizábal sostiene que, en Manizales, rodeada de montañas, no se produjo una catástrofe de dimensiones más grandes fue "un milagro".
CNN, al preguntar a los cuerpos de bomberos en el lugar, logró enterarse de que es una área donde la mayor parte de las edificaciones son antisísmicas, lo que podría haber evitado desmoronamientos.
"Es asombroso observar ríos de personas" brindando su ayuda: una mujer que perdió su hogar en Cali resalta la solidaridad de los colombianos.
Según Olga Lucía Lizcano, colombiana de 41 años que trabaja en Cali para la administración tributaria, reportó a CNN: “Llegamos cerca de la zona donde yo vivía. Los edificios ya se veían agrietados, paredes, muros caídos. Llegamos a la esquina de mi casa y se había caído todo el edificio”, recuerda entre lágrimas.
Sus familiares y su hija lograron salir a tiempo del edificio en el que residen sus suegros, en la zona de Nueva Tequendama.
Lizcano afirma que los ciudadanos de su ciudad se han movilizado en masa para colaborar con la remoción de escombros y la búsqueda de sobrevivientes, así como para ofrecer donaciones de alimentos.
“Es increíble ver cómo hay ríos de personas, de voluntarios llevando agua, cargando ladrillos… Hay mucha gratitud en medio de la tragedia. A toda la gente, muchas gracias”, dice.
La familia de Lizcano y él también han recibido dicha ayuda. Luego de que su edificio se derrumbara, se están quedando con un pariente en el occidente de Cali, donde los daños fueron menores.
“Hay gente que no conozco que me está mandando mensajes y diciendo que nos enviaron ayudas, preguntando cómo estamos. Aparte de mi familia y amigos, hay mucha gente que no conocemos que tiene un corazón muy grande y nos está enviando muchas ayuda", dijo.
Un restaurante que se transformó en cocina comunitaria, una discoteca que se volvió centro de acopio y empleados que decidieron volver a sus trabajos no para atender a los clientes, sino para dar comida a los damnificados por el sismo.
En la mañana del lunes, solo pudo pensar Gabriel Jaime Montoya en su esposa y sus cuatro hijas. La prioridad era protegerse. "Ha sido la experiencia más aterradora de mi vida", narra según CNN.
Tras haber residido en Barranquilla y Medellín, Montoya arribó al Eje Cafetero durante la pandemia. Su esposa es de Pereira y decidieron, en conjunto, embarcarse por una ciudad que, de acuerdo con él, los acogió con los brazos abiertos.
De esta manera, se originó una cocina comunitaria que empezó a operar este miércoles en Pereira, específicamente en el restaurante Don Ángel Parrilla, ubicado en la zona exterior de Tutaina. Allí, dos cocinas que normalmente se usan para atender a los clientes ahora tienen una función distinta: cocinar comida para quienes la requieren. La meta es ambiciosa: entre 1.000 y 1.500 platos de comida se sirven diariamente.