12/08/2026
"La pérdida de vidas humanas afecta tanto a sus seres queridos y amigos como al Gobierno nacional", dice el documento que firmó De la Espriella, quien asumió la presidencia hace sólo cinco días
Según el Gobierno, este miércoles el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció tres días de luto nacional en memoria de las víctimas del sismo de 7.4 grados que golpeó el noroeste del país el lunes anterior y causó un mínimo de 240 muertes, según indicaron las autoridades regionales.
"El Gobierno nacional, en nombre del pueblo colombiano manifiesta su profundo dolor por el fallecimiento de las personas que perdieron la vida con ocasión del movimiento sísmico ocurrido el día 10 de agosto de 2026 en el territorio nacional, y se solidariza con el luto de las familias y amigos de estas personas", afirmó un decreto expedido por la Presidencia.
El sitio DW reportó que, por esa razón, "se alzará el pabellón nacional a media asta" en las oficinas públicas de la nación y en las misiones diplomáticas colombianas en el extranjero durante tres días a partir de hoy.
De acuerdo con el documento firmado por De la Espriella, quien asumió la Presidencia hace apenas cinco días, "la pérdida de vidas humanas afecta tanto a sus familias y amistades como al Gobierno nacional", que "se solidariza ante tal tragedia". Estas circunstancias "tristecen a toda una nación".
El lunes, a las 07:34 de la mañana (12:34 GMT), tuvo lugar el terremoto más fuerte que ha azotado al país en este siglo. El epicentro fue en San José del Palmar, ubicado en el departamento del Chocó. Este departamento se vio gravemente afectado por el desastre natural, al igual que Valle del Cauca, Caldas y Risaralda.
De acuerdo con las cifras divulgadas el martes por De la Espriella, el terremoto ha causado hasta ahora la muerte de al menos 181 personas. Sin embargo, autoridades regionales han informado que esa cifra se eleva a cerca de 240 muertos. La búsqueda y rescate de cientos de personas que permanecen atrapadas bajo los escombros continúa, sobre todo en las ciudades de Pereira y Cali, donde decenas de edificios colapsaron.