09/07/2026
La OMS alertó que los centros de tratamiento están al borde, mientras que el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades advirtió que en una semana hubo un incremento del 25% en las infecciones
El brote de ébola en la República Democrática del Congo se aceleró en las últimas semanas y ya provocó más de 500 muertes, según confirmaron las autoridades sanitarias. La situación es crítica: miles de casos sospechosos se registran en distintas provincias y el sistema de salud se encuentra desbordado, con hospitales sin capacidad suficiente para atender la emergencia.
El gobierno congoleño decretó la emergencia nacional y desplegó medidas extraordinarias, como la instalación de centros de aislamiento, restricciones de movilidad y campañas de vacunación en las zonas más afectadas. Sin embargo, la magnitud del brote obliga a depender de la ayuda internacional, con organismos como la OMS y Médicos Sin Fronteras enviando equipos de apoyo y suministros médicos.
El ébola, que provoca fiebre hemorrágica con una alta tasa de mortalidad, se propagó rápidamente en áreas rurales y urbanas, generando preocupación por su posible expansión hacia países vecinos. Expertos advierten que, de no reforzarse los recursos médicos y logísticos, la crisis podría convertirse en una emergencia humanitaria de gran escala en África central.