28/06/2026
El movimiento sísmico de magnitud 4,9 se produjo mientras continuaban los operativos de búsqueda de sobrevivientes
El balance oficial ya asciende a 1.430 muertos y más de 3.200 heridos.
Venezuela volvió a sentir este domingo los efectos de la intensa actividad sísmica que afecta al país desde mediados de la semana. Una réplica de magnitud 4,9 registrada frente a la costa central, en el mar Caribe, obligó a interrumpir momentáneamente las tareas de rescate en algunas de las zonas más golpeadas por los terremotos que dejaron un saldo devastador de víctimas.
El nuevo movimiento telúrico ocurrió mientras brigadas de emergencia trabajaban entre los escombros en busca de personas con vida, generando momentos de tensión tanto entre los rescatistas como entre los habitantes de las ciudades afectadas.
Aunque las autoridades informaron que no se produjeron nuevos daños de gravedad, el temblor fue percibido con fuerza en distintos puntos del país y provocó escenas de pánico nuevamente.
El Gobierno venezolano actualizó este sábado el balance oficial de la tragedia e informó que los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el miércoles ya dejaron 1.430 personas fallecidas y 3.238 heridas, en lo que constituye una de las peores catástrofes naturales de la historia reciente del país.
Especialistas en sismología explicaron que este tipo de réplicas son habituales luego de terremotos de gran intensidad. Sin embargo, advirtieron que representan un riesgo adicional debido a la fragilidad de las estructuras dañadas, por lo que recomendaron a la población mantenerse alejada de edificios comprometidos para evitar nuevos accidentes.
En paralelo, los equipos de rescate continúan trabajando contrarreloj para localizar sobrevivientes entre los edificios derrumbados. Las sucesivas réplicas registradas en los últimos días complican las labores de búsqueda, ya que obligan a detener temporalmente los operativos cada vez que se producen nuevos movimientos de tierra.
Desde los terremotos ocurridos el miércoles, decenas de réplicas mantienen en estado de alerta a las autoridades y a la población, mientras el país enfrenta una emergencia humanitaria de gran magnitud y concentra sus esfuerzos en asistir a los damnificados y avanzar con las tareas de rescate.