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08/06/2026

El balance del terremoto de Filipinas subió a 35 muertos mientras los equipos de rescate siguen buscando desaparecidos

Cancelan alerta de tsunami, colapsaron algunos centros comerciales, supermercados y escuelas y suspenden vuelos a la isla de Mindanao

El balance de víctimas del terremoto de magnitud 7,8 que sacudió el sur de Filipinas el lunes por la mañana escaló a lo largo de la jornada hasta alcanzar al menos 35 muertos y más de 200 heridos. La cifra puede aumentar en las próximas horas y refleja la dificultad de obtener información en una región donde el corte de electricidad y la destrucción de infraestructuras de comunicación ralentizaron durante horas el trabajo de las autoridades.

De acuerdo con el balance facilitado por el portavoz de la Oficina de Defensa Civil Nacional (OCD), Junie Castillo, hay 134 heridos, mientras que en Mindanao son 12 los desaparecidos.

El avance en el balance se explica en parte por la incorporación de datos procedentes de zonas que permanecían aisladas. René Punzalan, responsable de gestión de catástrofes de la provincia de Sarangani, explicó a la AFP que ese retraso era inevitable: “El mayor reto es la comunicación. Se ha cortado la electricidad, por lo que es difícil obtener información actualizada.” Solo en el municipio de Glan, donde un corrimiento de tierra sepultó viviendas a los pies de una montaña, murieron 14 personas. El resto de los fallecidos se distribuyó entre las provincias de Cotabato del Sur y Davao Occidental y la isla de Balut, en su mayoría por el derrumbe de edificios y la caída de escombros.

Una decena de personas seguían desaparecidas al cierre de la tarde. Los esfuerzos de rescate se concentraron principalmente en Ciudad General Santos, el principal núcleo urbano afectado, con 720.000 habitantes y centro regional de la industria exportadora de atún. Equipos de rescate excavaron entre los escombros de una cadena de supermercados en busca de dos empleadas sepultadas. Un guardia de seguridad de 35 años esperaba junto a los rescatistas sin querer alejarse: “No quiero irme de aquí hasta que vea el cuerpo de mi hermana. Tengo la esperanza de que aún esté viva”, declaró a la AFP. También colapsaron parcialmente una escuela primaria, un almacén y el edificio de cuatro pisos donde operaba una filial de la emisora DZRH. El aeropuerto internacional cerró temporalmente y se cancelaron 17 vuelos nacionales.

El terremoto, registrado a las 07:37 hora local de este lunes, a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla filipina de Burias, ha dejado al menos unas 10,000 familias afectadas por la devastación en las zonas más golpeadas, en las que colapsaron algunos centros comerciales, supermercados y escuelas.

La incertidumbre acerca de nuevas réplicas mantuvo a una gran parte de la población en las calles por la noche. El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (PHIVOLCS) registró hasta 138 réplicas en total, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) documentó una réplica con magnitud de aproximadamente 6,5 alrededor de dos horas después del terremoto principal.

Simultáneamente, la advertencia de tsunami que había puesto en alerta a cinco naciones (Papúa Nueva Guinea, Taiwán, Filipinas, Indonesia y Palaos) en las primeras horas fue eliminada a media tarde. El Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico canceló las alertas tras haber detectado olas de 1,4 metros en la ciudad costera de Kiamba y de 83 centímetros frente a la isla indonesia de Célebes. Aunque son cifras importantes, están muy por debajo del potencial destructivo que se había temido al principio. Más de 2.000 personas evacuadas de áreas costeras fueron capaces de emprender el camino de regreso a sus casas.

El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, indicó en un comunicado que los equipos de emergencia “están coordinando la respuesta y la vigilancia ante desastres en todas las áreas afectadas”.

Horas después del primer seísmo, las autoridades de Filipinas, Malasia y Japón cancelaron la alerta de tsunami.