17/05/2026
Desde Washington evalúa la amenaza mientras en La Habana rechaza las acusaciones
Estados Unidos analiza como una amenaza la supuesta compra de más de 300 drones militares por parte de Cuba, adquiridos desde 2023 a Rusia e Irán. Según un informe de inteligencia citado por Axios, La Habana habría discutido planes para utilizarlos contra la base naval de Guantánamo, buques estadounidenses en el Caribe e incluso objetivos en Florida, aunque el gobierno cubano rechaza estas acusaciones y las califica de “inverosímiles”.
Los drones estarían almacenados en distintos puntos estratégicos de la isla y, de acuerdo con fuentes de seguridad, en abril de 2026 Cuba habría solicitado más unidades y equipos militares a Rusia. La presencia de asesores iraníes en La Habana refuerza la preocupación de Washington, que considera la cercanía de esta tecnología como un riesgo para su seguridad nacional.
El vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío sostuvo que las denuncias buscan justificar una agresión militar y reafirmó que Cuba actúa bajo el principio de legítima defensa. Por su parte, el director de la CIA, John Radcliffe, visitó La Habana días antes y advirtió que la isla no puede convertirse en plataforma de agendas hostiles en el hemisferio.
Este episodio se inscribe en un contexto de tensión histórica entre ambos países. Florida, a solo 150 kilómetros de Cuba, concentra una comunidad exiliada políticamente influyente, mientras que el presidente Donald Trump ha reiterado que la isla representa una “amenaza excepcional” y ha advertido sobre posibles acciones para “tomar el control” de su territorio.
La situación intensifica el debate sobre la guerra con drones y el rol de Cuba como posible plataforma de influencia de Rusia e Irán en el hemisferio occidental.