11/05/2026
Los viajes de estos directivos del mundo financiero y tecnológico se producen en un contexto en que Trump busca corregir el desequilibrio comercial con Beijing
Donald Trump viajará a China, junto a empresarios tecnológicos, para mantener una cumbre con su par chino, Xi Jinping, en un contexto marcado por las tensiones comerciales entre ambas potencias tras la aplicación de aranceles recíprocos.
Entre los ejecutivos que confirmaron su presencia se encuentran Elon Musk (Tesla/SpaceX), Tim Cook (Apple) y más de una docena de otros altos directivos, según reportes de The Washington Post, The New York Post y la Agencia Noticias Argentinas.
Desde el gobierno chino, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, aseguró que China mantiene disposición para trabajar junto a Estados Unidos "sobre la base de la igualdad, el respeto mutuo y el beneficio compartido", con el objetivo de ampliar la cooperación y reducir las diferencias entre ambas naciones.
Este viaje de los líderes empresariales ocurre en un contexto donde Trump busca corregir el desequilibrio comercial con Beijing y persuadir a Xi para que aumente las inversiones en Estados Unidos, incluyendo pedidos de aviones, soja y otros productos.
El viaje también marcará un nuevo encuentro entre Trump y Musk, luego de meses de tensiones públicas entre ambos. El empresario renunció en mayo de 2025 a su cargo como consejero superior de la Casa Blanca y realizó duras críticas contra el plan fiscal impulsado por el líder republicano.
Es notable la ausencia del director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, reconocido por su producción de chips que han potenciado el auge de la IA. Por otro lado, el CEO de Cisco Systems, Chuck Robbins, no podrá asistir debido a la presentación de resultados trimestrales de su compañía, según un portavoz.
Un directivo de Citigroup, Fraser, expresó a CNBC: "Es crucial que haya colaboración entre las dos superpotencias económicas. Todos necesitamos que esa cooperación se dé".
La visita será la primera de un presidente de Estados Unidos a China en nueve años y genera expectativa tanto en el plano económico como geopolítico, en medio de una relación atravesada por disputas comerciales, tecnológicas y estratégicas.