01/05/2026
El ataque ocurrió a plena luz del día, cuando dos motochorros interceptaron su auto y dispararon sin mediar palabra
Un padre fue asesinado a sangre fría delante de su hijo de 7 años el martes cuando lo llevaba a la escuelita de fútbol del club Vasco da Gama, en la Zona Norte de Río de Janeiro.
El ataque ocurrió en la calle Dulce Rosalina, cuando dos delincuentes que se desplazaban en moto interceptaron el vehículo. Según relataron testigos, uno de los agresores se acercó a la ventanilla del conductor, introdujo el brazo en el auto y abrió fuego sin mediar palabra. Luego del ataque, ambos huyeron rápidamente.
La Policía encontró a Marcos gravemente herido. Aunque fue trasladado de urgencia al Hospital Municipal Souza Aguiar, no lograron salvarle la vida.
El niño de 7 años que lo acompañaba resultó ileso, aunque fue testigo directo de toda la secuencia. Tras el hecho, su madre lo retiró del lugar y permanece bajo contención familiar debido al fuerte impacto emocional.
La escena quedó registrada en cámaras de seguridad y las imágenes ya están siendo analizadas por la Policía, que intenta identificar a los responsables.
Desde el Vasco da Gama manifestaron sus condolencias y confirmaron que brindarán acompañamiento psicológico y asistencia social a la familia. En paralelo, habitantes del barrio alertaron sobre el crecimiento de la inseguridad y exigieron respuestas urgentes.
Vecinos de San Cristóbal aseguran que los robos y asaltos en la zona son cada vez más frecuentes. “Acá la situación empeoró mucho, sufrimos ataques constantes”, contó José Renato, profesor de Educación Física, al canal RJ1.
La familia de Marcos está devastada. Su suegra, Patricia Pina, expresó: “No sabemos cómo sobrellevar esta pérdida. Él solo iba a llevar a mi nieto, como hacía siempre. Era una persona muy querida, siempre ayudando a los demás”.
La investigación quedó a cargo de la Delegacia de Homicídios da Capital, que trabaja en el análisis de cámaras de seguridad para identificar a los dos motochorros. Mientras avanza la causa, la comunidad reclama justicia y medidas concretas frente a un crimen que generó un fuerte impacto social.
El asesinato de Marcos Vinicius, un padre que solo quería acompañar a su hijo a jugar al fútbol, dejó al barrio sumido en la angustia y reavivó el reclamo de los vecinos por mayor seguridad en las calles.