01/05/2026
Imágenes muestran al atacante vigilando la zona y posando con el arma antes del ataque
La investigación sobre el atentado contra Donald Trump sumó pruebas clave: se difundieron videos que muestran cómo el agresor, Cole Allen, habría preparado minuciosamente el ataque. Las grabaciones incluyen horas de vigilancia en el área del evento y una selfie tomada con el arma minutos antes de abrir fuego.
De acuerdo con los investigadores, el material audiovisual confirma que el ataque no fue impulsivo, sino planificado con antelación. En las imágenes se observa al atacante recorriendo el perímetro, evaluando puntos de acceso y registrando movimientos de seguridad. La selfie armada refuerza la hipótesis de que buscaba notoriedad y dejar constancia de su acción.
El FBI analiza ahora si Allen actuó en solitario o si contó con apoyo externo. También se investiga si hubo fallas en los protocolos del Servicio Secreto, dado que el atacante permaneció en la zona durante horas sin ser detectado.
El atentado, ocurrido en plena gala política, reavivó el debate sobre la seguridad en actos públicos y la necesidad de reforzar los controles para prevenir hechos similares.