29/04/2026
En Tuapsé, equipos de emergencia combaten un gran incendio y una fuga de petróleo tras ataques ucranianos contra una refinería clave. Vladímir Putin rompe su silencio tras dos semanas
Humo visible desde el espacio, ríos de petróleo en las carreteras y manchas de fuel en el agua. Así describen autoridades y voluntarios la situación en l ciudad rusa de Tuapsé tras una serie de ataques con drones ucranianos contra una refinería y una terminal marítima, infraestructuras clave para el suministro de combustible a las tropas rusas. La situación ya es calificada abiertamente como una "catástrofe ecológica".
El estado de emergencia no se declaró hasta el tercer ataque, lanzado el 28 de abril. El miércoles, el centro operativo del territorio de Krasnodar aseguró que el incendio en la instalación petrolera estaba bajo control. Más tarde informó de que el fuego se había propagado a un bloque de viviendas cercano, afectando a una superficie de unos 150 metros cuadrados. Unas 60 personas fueron evacuadas del barrio colindante.
La víspera, al menos cuatro depósitos de productos petrolíferos ardieron en la refinería de Tuapsé. El combustible derramado llegó a inundar una calle de la ciudad y dañó varios vehículos. El jefe del Ministerio de Situaciones de Emergencia, Alexandr Kurenkov, aseguró que las fugas habían sido contenidas.
Mientras tanto, los vecinos denuncian un persistente olor a quemado. Las escuelas y guarderías permanecen cerradas y en algunos barrios no hay suministro de agua. En el mar Negro, unos 50 kilómetros de costa ya están contaminados. Se han retirado cerca de 10.000 metros cúbicos de mezcla de agua, fuel y tierra, más de 2.500 en las últimas 24 horas.