17/04/2026
El gendarme catamarqueño, tras recuperar la libertad luego de 448 días de cautiverio, se presentó como querellante ante la justicia federal para ser reconocido como víctima del régimen chavista
Luego de haber estado 448 días preso en Venezuela, el gendarme Nahuel Gallo se presentó este viernes como querellante en la causa por presuntos crímenes de lesa humanidad que se tramita en la justicia federal argentina contra el exmandatario venezolano Nicolas Maduro.
A través de una presentación realizada este viernes, en el fuero federal porteño, Gallo solicitó formalmente ser incorporado como parte querellante en la investigación que ya tramita contra el exmandatario venezolano y otros funcionarios de su administración. “No voy a quedarme callado. Por mí, por mi familia y por todos los que han sufrido este horror que no puede quedar impune”, expresó el gendarme en sus redes sociales.
Durante su cautiverio, Gallo permaneció recluido en la prisión de El Rodeo I, en las afueras de Caracas, donde denunció haber sido sometido a condiciones de “tortura psicológica”. Según relató, no tenía acceso a visitas ni a comunicaciones y compartía el encierro con otros extranjeros que aún continúan detenidos.
La situación que dio origen a la causa se remonta al 8 de diciembre de 2024, cuando Gallo ingresó a Venezuela con su documentación en regla para visitar a su esposa, la venezolana María Alexandra Gómez, y a su hijo, que se encontraban en Caracas para pasar las fiestas. Según consta en denuncias internacionales, tras completar los trámites migratorios fue apartado por funcionarios locales para una supuesta “entrevista” y posteriormente detenido.
Luego de recuperar la libertad el 1 de marzo, avanzó con una estrategia judicial orientada no solo a denunciar su situación, sino también a visibilizar la de otras personas detenidas por motivos políticos en ese país.
Por otro lado, la liberación de Gallo se produjo en el marco de un proceso más amplio de excarcelaciones impulsado tras la detención de Nicolás Maduro, en el que, según organizaciones como Foro Penal, más de 540 personas recuperaron la libertad, aunque cerca de 560 continúan detenidas por razones políticas.
La detención de Gallo generó repercusión en organismos internacionales, entre ellos la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y Naciones Unidas, que en distintos informes consideraron arbitrario su arresto.
Ahora, con su presentación en los tribunales argentinos, busca que su caso sea incorporado formalmente al expediente y que se profundice la investigación judicial.