05/04/2026
La operación combinó comandos especiales, apoyo aéreo y engaños de inteligencia para recuperar al oficial con vida
Un piloto estadounidense derribado en territorio iraní fue rescatado en una misión de alto riesgo que involucró a fuerzas especiales, aviones de ataque y operaciones de inteligencia. El coronel, gravemente herido, logró sobrevivir tras evadir la captura durante más de un día en las montañas.
El presidente Donald Trump calificó la acción como “una de las más audaces de la historia”, destacando la participación del Equipo 6 de los Navy SEAL, que ingresó en Irán para ejecutar la extracción. Durante la operación, aviones estadounidenses bombardearon convoyes iraníes para mantenerlos alejados, mientras la CIA difundía información falsa para confundir a las fuerzas locales. También hubo colaboración de inteligencia israelí.
El rescate no estuvo exento de pérdidas: dos aviones C-130 y dos helicópteros Black Hawk fueron destruidos para evitar que cayeran en manos iraníes. Según fuentes oficiales, otros tres aviones lograron evacuar al piloto y a los comandos. Irán denunció que el ataque dejó 5 muertos y 7 heridos en la provincia de Kohgiluyeh.
Este acontecimiento refleja la capacidad de Estados Unidos para operar dentro de Irán, pero también incrementa el riesgo de una escalada militar. El éxito de la misión fue utilizado por Trump como un mensaje político de fuerza y determinación en medio de un conflicto cada vez más complejo.