25/03/2026
Trabajó durante más de tres décadas en el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, donde llegó a ser jefa de Enfermería en 1999
Sarah Mullally, una antigua comadrona hizo historia el miércoles al ser entronizada como arzobispa de Canterbury, la primera mujer que dirige la centenaria iglesia de la comunidad anglicana, que cuenta con 85 millones de fieles en todo el mundo.
Mullally, de 63 años, fue investida formalmente en una ceremonia histórica en la catedral de Canterbury, en el sureste de Inglaterra, ante unas 2.000 personas, entre ellas el heredero al trono, el príncipe Guillermo y su esposa Catalina.
Siguiendo la tradición, la ceremonia comenzó con Mullally llamando tres veces con el báculo a la puerta oeste del templo para solicitar su acceso. Vestida con una casulla de color amarillo dorado, fue recibida por escolares de la zona que le preguntaron por qué había sido enviada. "He sido enviada como arzobispa para serviros, para proclamar el amor de Cristo y para adorarlo con vosotros, y amarlo con el corazón y el alma", respondió.
La ceremonia culminó con Mullally ubicándose en dos tronos diferentes. Los asientos simbolizan la doble responsabilidad del cargo: como obispo de la diócesis de Canterbury y como líder espiritual de los anglicanos de todo el mundo.
El predecesor de Mullally, Justin Welby, anunció su dimisión como cabeza de la Iglesia de Inglaterra en noviembre de 2024, por sus fallos en la gestión de un escándalo de abusos. Welby dimitió después de que un informe descubriera que la Iglesia de Inglaterra había encubierto un caso de abusos en serie en la década de 1970 y que no informó de los hechos a las autoridades cuando llegaron a su conocimiento en 2013.