25/03/2026
La administración Trump instruyó a sus embajadas en todo el mundo a coordinar esfuerzos con Israel y endurecer la presión diplomática contra los principales aliados armados de Teherán
Estados Unidos pidió a sus representantes diplomáticos en el extranjero que exhorten a sus países anfitriones a incluir tanto a la Guardia Revolucionaria iraní (IRGC) como a Hezbollah en su lista de organizaciones terroristas, según informó Reuters a partir de documentos oficiales del Departamento de Estado.
La directiva, firmada por el secretario de Estado Marco Rubio, exige a las embajadas estadounidenses entregar este mensaje a las máximas autoridades extranjeras, en coordinación con sus pares israelíes.
La administración Trump sostiene que la amenaza de acciones violentas por parte de Irán y sus aliados se ha incrementado significativamente, y que solo una reacción internacional unificada puede limitar la capacidad de estos actores para perpetrar atentados o desestabilizar a gobiernos de la región y fuera de ella.
A pesar de que Estados Unidos y algunos países ya consideran a la Guardia Revolucionaria y a Hezbollah como organizaciones terroristas, Washington busca sumar a más aliados a esta política para aumentar la presión sobre Teherán.
Según fuentes diplomáticas estadounidense, las designaciones colectivas permitirían cortar fuentes de financiamiento, restringir movimientos internacionales y dificultar la logística de quienes sostienen la agenda violenta del régimen iraní.
La iniciativa llega en un contexto de tensión máxima en Medio Oriente. Tras el inicio de la campaña militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes a finales de febrero, la administración Trump ha intentado que sus aliados se sumen a las operaciones, aunque varios países han mostrado reservas y no han respondido a los pedidos de enviar buques para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán.
La campaña diplomática estadounidense apunta a limitar la capacidad de la República Islámica para financiar y organizar ataques a través de redes internacionales.
El Departamento de Estado considera que endurecer la presión contra la Guardia Revolucionaria y Hezbollah es esencial para frenar la inestabilidad impulsada por Irán y proteger la seguridad de Estados Unidos, sus aliados y la región en general. La Casa Blanca espera que la iniciativa diplomática logre sumar apoyos y convierta la condena internacional en medidas concretas contra el régimen iraní y sus redes de influencia.