17/03/2026
Los eurodiputados se han movilizado este martes para reactivar el acuerdo comercial entre la UE y EE.UU., programando una votación en comisión, pero las luchas internas entre los grupos políticos mantienen incierta la aprobación final por el pleno de la asamblea
Los eurodiputados del Parlamento de la Unión Europea han avanzado este martes en el acuerdo comercial UE-EE.UU. tras meses e resistencia ante las presiones de Washington y la Comisión Europea.
El cambio es significativo, ya que da el pistoletazo de salida a un proceso que lleva mucho tiempo sufriendo retrasos debido a los desacuerdos fundamentales entre Bruselas y Washington, amplificados por sus diferentes posturas en casi todo: desde las normas comerciales y digitales hasta Groenlandia y ahora Irán.
Los miembros del Parlamento Europeo se habían resistido a continuar el proceso para aplicar un acuerdo considerado desequilibrado a favor de Estados Unidos. Sin embargo, a pesar de las dudas jurídicas y políticas, han decidido reiniciarlo.
"Hubo un amplio entendimiento de más o menos todos los grupos políticos apoyando mi compromiso y esto es un gran logro", ha declarado ante los periodistas el eurodiputado alemán Bernd Lange (S&D), presidente de la comisión de Comercio: "Por lo tanto, iremos a votar el jueves en la comisión".
El acuerdo alcanzado el verano pasado por la jefa de la Comisión, Ursula von der Leyen, y el presidente Donald Trump impone aranceles estadounidenses del 15% a los productos de la UE, mientras que Europa se compromete a reducir sus propios aranceles a cero. Bruselas lo vendió inicialmente como el mejor de los escenarios negativos.
La resistencia de los eurodiputados en los últimos meses se debe a lo que consideran una política comercial errática por parte de la Casa Blanca desde que lanzó una agresiva agenda global el año pasado tras el Día de la Liberación. El acuerdo se desbarató despues de que el Tribunal Supremo estadounidense declarara ilegales los aranceles recíprocos iniciales de Trump a principios de año.
Los legisladores negociaron hasta el último minuto un compromiso que incluía una cláusula que permitía a la UE suspender el acuerdo en caso de amenazas a su integridad territorial, tras las constantes amenazas de Trump si los países europeos se negaban a dejarle tomar Groenlandia en enero, cuando las tensiones alcanzaron su punto álgido por el territorio perteneciente a Dinamarca.
En el compromiso impulsado por Lange también se incluye una cláusula de extinción, según la cual el alivio arancelario de la UE expirará a finales de marzo de 2028 a menos que el acuerdo se renueve explícitamente.